El cantautor español presentó lo nuevo e hizo un repaso de sus 32 años en el ámbito artístico.

Antes de que Pedro Guerra subiera al escenario, en tres ocasiones, el público le ovacionó pronunciando su nombre al compás de los aplausos.

A las 10:20 de la noche, salió el cantautor español vestido de negro, con su guitarra y con el piano tocado por su amigo Luis Fernández interpretó “Arde Estocolmo”, canción que le da título a esta producción que desde abril está en el mercado.

“Buenas noche, muchas gracias. Que placer estar aquí. A mí en esta ocasión me dio por sacar dos producciones, pero no es siempre lo haré así”, fueron las palabras de bienvenida que Pedro Guerra le dio al selecto público que convocó en el Hard Rock Café Live de Blue Mall.

Luego, dijo que “El segundo trabajo que les quiero presentar es el libro de soneto de Joaquín Sabina, titulado `14 sonetos’, y le puse música para que fuera ´14 de ciento volando 14´. Y decidí que fuera una colectiva y llamé a 30 artistas para que forman parte de estas 32 canciones”.

De esta producción, la primera que regaló a los dominicanos fue “La fe del carbonero”, una epopeya que canta a dúo con sus colegas Ana Belén  y Víctor Manuel.

Metafóricas y directas

Las canciones de Pedro Guerra son metafóricas, pero con mensajes que van directo al blanco de la realidad y la cotidianidad que vive la gente alrededor del mundo.

Por ejemplo, dijo que la gente vive más cuando ríe, y cantando “La risa”, reveló cómo esta  emoción se puede convertir en una epidemia. También, cantó “La perla”, que narra la difícil jornada que hacen las personas que buscan perlas para tener su sustento, y como cambiaría sus vidas si encuentran la perla deseada. 

“Yo de los que cree que escribir las letras de una canción y una poesía  son dos géneros literarios. En la canción, uno intenta que el público sepa de qué trata, pero en la poesía  la lees cuatro o cinco veces, y luego te das cuenta que el escritor tampoco sabe [risa], así pasa con los sonetos de Joaquín Sabina”, expresó Guerra.

Otro mensaje que dejó en el auditorio, es que él no puede entender la ciudad sin luces, a través de las letras de “Quisiera saber”.

Pavel Núñez y Víctor Víctor, sus dos sorpresas

A las 11:21 de la noche, Pavel Núñez se hizo presente en este concierto. Pedro Guerra lo presentó destacando que se conocieron aquí, en República Dominicana, y luego coincidieron en Trovafest, que se celebra en Querétaro, México. “Para mí es un placer cantar por primera vez”. Pavel correspondió esta presentación diciendo “Gracias a Sabina por ponerme delante de ustedes”. Luego, cantaron “De menos”.

A este concierto se unió nuestro Vitico, con quien cantó “Debajo del puente”, en bachata. Antes, Guerra destacó que muchos de sus temas han sido versionados, pero el mejor ha sido este que convirtió en letras y melodía las penurias de las personas que viven en estas zonas marginadas.

¡Otra, otra, otra!

En tres ocasiones, Pedro Guerra se despidió, pero su público de diferentes generaciones no le quería dejar ir. En ese momento, y muy emocionado cantó su himno a la vida “Otra forma de sentir”; luego le siguieron “Mujer que no tendré”, “Contamíname”, “5000 años”, y “La lluvia nunca vuelve hacia arriba”; este último se convirtió en un canto de esperanza por la situación que vive nuestro pueblo en este momento.

A las 12:12 de la medianoche, finalizó Pedro Guerra su concierto “Arde Estocolmo”, haciendo una reverencia en agradecimiento al público que aplaudió y coreó sus más de 18 canciones. También, de este concierto queda el recuerdo de que muchas personas hoy tienen su disco con su autógrafo de puño y letra.