Hay una realidad del mundo animal que se podría aplicar muy bien a la humana: si se toca mucho a un pequeño cachorro "se contamina". Y esto también pasa con los bebés.

En particular, a la de Claire Henderson, Brooke. Tiene un mes de nacida.  Y casi la matan solo por darle un beso.

¿Cómo sucedió esto? Pues cuando su madre fue a alimentarla, la niña tenía los labios hinchados y estaba llena de llagas. Alguien tenía una herida abierta y le pasó un virus potencialmente mortal, el herpes horal. Si alguien como Brooke lo contrae puede darle daño cerebral e incluso traerle la muerte.

Claire tuvo que estar 5 días en el hospital y por fortuna, todo salió bien para su hija. De hecho, el HSV-1 habría podido matar a la niña y ser transmitido a otros, ya que es altamente contagioso, reportó el portal "Cosmopolitan".

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