La Primera Mesa de Negocios Literaria instalada en la Feria Internacional del Libro de Santo Domingo, que concluyó ayer, arrojó resultados con un potencial de 60 transacciones que beneficiarían a los 57 escritores participantes.

Las operaciones literarias se realizaron en el Bar Juan Lockward del Teatro Nacional, como parte de las orientaciones trazadas por el ministro de Cultura, Pedro Vergés, para esta XIX Edición de la Feria Internacional de Libro Santo Domingo 2016 (FILSD 2016).

En la Mesa de Negocios Literaria participaron 11 casas editoras de nuestro continente y Europa, en 66 reuniones de negocios con 57 escritores que se presentaron durante los dos días en que se celebró, de 10:00 de la mañana a 5:00 de la tarde.

La coordinadora de la actividad, escritora Romina Bayo, destacó la importancia que tuvo este espacio para la literatura dominicana porque se produjo el contacto directo entre los autores locales y esas grandes firmas internacionales que los escucharon, analizaron sus obras y posteriormente acordaron publicaciones.

“Con la Mesa de Negocios se logró un contacto valioso entre las distintas ferias que se hacen en América Latina y Europa, puesto que eso permite internacionalizar el producto dominicano y convertirnos en una marca literaria para el resto de los países. Es la primera vez que Cultura abre un espacio como este y la acogida ha sido maravillosa”, destaca Bayo.

A su juicio, en el país hay muchos jóvenes con el talento y las ganas de publicar sus obras, pero no tenían esa cercanía con las editoras que les hacen recomendaciones y apoyan en sus planes inmediatos. “Ojalá y la Mesa de Negocios se repita con más horas para el intercambio. De verdad que esto marca un antes y un después para los escritores nativos”.

Dos de los postulantes fueron los jóvenes Sahi Peralta, quien presentó la novela Entre mis pasos, y John Arias con “El cuervo y la garza”.

Entre las firmas que participaron están Editorial Isla Negra (Puerto Rico), Editorial Amargord (España), Editorial Altazor (Perú), Editorial Micrópolis (Perú), Editorial Santuario (Dominicana), La Fundación Ludoferia y Ediciones Diamante (México).