La segunda función del concierto “Quisqueyanas” comenzó a las 9:01 de la noche, mostrando al público un video de una Diomary pequeña que se sentaba en la sala de su casa para ver las artistas femeninas que regalan sus canciones a través del programa “El Show del Mediodía”.  

Esa misma niña, en 1996 se marcha a Estados Unidos en busca de mejor vida. Allá la descubren como artista. En Nueva York tuvo la oportunidad de conocer a Sonia Silvestre, quien le dijo que quería que ella se diera a conocer en la patria, precisamente cantando sus glorias.

Finalizado el audiovisual, Diomary “La Mala” caminó entre el público con una capa azul ilustrada con el mapa de la isla. En cada paso, y con una voz cálida y emocionada, declamó la primera estrofa del poema “Hay un país en el mundo”, de Pedro Mir.

En un escenario mágico revestido de color rojo y dorado, el público que se dio cita al Palacio de Bellas Artes recibió la bienvenida a cargo de July Carlo, quien para la época de los 80 era la presentadora estelar del referido programa sobre el cual se montó el espectáculo “Quisqueyanas”.

La comunicadora, junto a la productora y directora de espectáculos teatrales y televisivos Patricia Ascuaciati, llevó el libreto conductual de esa noche de remembranzas, que honró el talento artístico de Rhina Ramírez, Olga Lara, Luchy Vicioso, Maridalia Hernández, Edilí, Tatis Salas, Xiomara Fortuna, Vickiana, Anahay, Jackeline Estévez y Sonia Silvestre por mantenerse vigente más allá de su época dorada.

Carlo, mientras narraba la historia de este concierto, dijo que esta propuesta regaló una visión contemporánea de ese pasado glorioso en el cual las letras de las canciones tenían una intensión. Y destacó que muchas de esas artistas se presentaron en festivales internacionales y trajeron preseas al país.

Cada tema interpretado por Diomary tuvo una conexión especial con el público que vivió la época y con quienes no la vivieron, pero reconocen la calidad de esta artista que ama cantar descalza y con un turbante. Y es que su calidad interpretativa es uno de los mayores talentos que posee esta artista oriunda de San Francisco de Macorís.

Su estilo jovial, auténtico, se mezcló perfectamente con el sello particular de las quisqueyanas reconocidas, quienes, además de cantarle al amor, se adueñaron del corazón del público, que les siguió, no solo a través de la televisión, sino abarrotando los escenarios donde cantaban en vivo.

Nuestra identidad a flor de piel

Cada interpretación tuvo un performance muy atinado. En la canción “será la calle”, de Xiomara Fortuna, que bien podría estar sonando en la radio porque el ritmo y contenido de sus letras son muy actuales, Diomary llegó en la cola de un motor C-70, y los bailarines escenificaron escenas tan típicas de nuestras calles como el limpiabotas y los pregoneros de flores.   

Otro tema que tuvo un montaje especial fue “Olvidar, olvidar”, de Cheo Zorrilla, con el cual Tati Salas ganó el XII Festival OTI de la canción, en 1983. Los arreglos musicales de este tema incluyeron un magistral baile de flamenco. En el tema “Crisálida-Amame”, de Jackeline Estévez, se sintió una vibra muy especial de la arista.

En el preámbulo del cierre de este concierto, Diomary cantó Quisqueya a coro con Anahay y Xiomara Fortuna, quienes se fundieron en un abrazo. Al escenario también subió María del Mar, una artista que la acompañó en la primera edición de esta epopeya.  

Momento cumbre, homenaje a Sonia Silvestre

Junto a su banda de 20 músicos, dirigidos por el director musical Patricio Bonilla, Diomary vivió uno de los momentos más emotivos del concierto, el homenaje póstumo a Sonia Silvestre. Al final, el público – entre el que se encontraba el alcalde del Distrito Nacional, David Collado-, se puso de pie para honrar la memoria de esta leyenda.  

Un final “A mi manera”

Por supuesto, en esa noche mágica de buenas canciones, no podía terminar sin el himno que “La Mala” ha hecho suyo y que el público le pidió a gritos “A mi manera”, donde la artista, con lágrimas en los ojos, dio gracias a Dios por lo maravilloso de este país y porque con su ayuda y la de todas las personas que le acompañaron para hacer posible este sueño seguirá honrando las voces quisqueyanas.  

    Este momento lleno de emociones y aplausos  fue perfecto para que la artista agradeciera y subiera al escenario a todas las personas que dieron la milla extra para que este concierto fuera una realidad.

Positivo

A medida que Diomary iba cantando en la pantalla led era colocado el nombre de la canción y del compositor. Entre ellas “Para quererte”, de José Antonio Rodríguez y el maestro Jorge Taveras; “Dónde”, de Leonor Porcella;  “Hoy te invito a compartir”, de Anthony Ríos, “Tatis Salas”, Cheo Zorrilla.

El guion tomó en cuenta los detalles más representativos de la época, en cuanto a escenario, vestuario, y también sirvió para recordar los comerciales en blanco y negro que se popularizaron en esa época.