Desde las 8:38 de la noche el Dj Mad empezó la fiesta, meramente tropical. A su salida apareció Gabriel con el tema “Como te sueño yo” y su equipo de bailarinas, y sí, también su sombrero. En total, el dominicano egresado de Berklee cantó cinco temas de los que vale la pena mencionar “De usted me enamoré” y “El amor se inventó pa´ nosotros dos”.

Trece músicos y dos estatuas de leones en dorado antecedieron a Romeo en el escenario. Unos minutos más tarde, salió de una plataforma desde debajo de la tarima, con sobretodo de piel, jeans, tenis y lentes, faltando un cuarto de hora para las 11:00.

Emotivo y feliz –sin una gota de lluvia–  cantó a su tierra “Inocente”, tema que marcó el inicio del concierto, seguido de “Amigo”.

“República Dominicana, esta noche termina mi gira ‘Fórmula Volumen II’ y el que se sienta orgulloso de ser dominicano, arriba, ¡que viva RD!”, dijo el artista para comenzar la canción “Por un segundo”.
“He tomado de todo hoy (Brugal, Presidente) estoy feliz y les traigo lo mejor de mí. Quiero que esta noche sea especial, que lloren y disfruten. Si me dan lo mejor de su energía, les daré el mejor ‘chou’ de sus vidas”, confesó el artista que sentado en tarima cantó “Loco”. De inmediato le siguió “Cancioncita de amor”.

“Yo no cerré esta gira en RD para un 7, quiero un 10 de ánimo. El que tenga dinero que se avive, que yo tengo más y el celoso que se ubique, que acepte que su mujer está enamorada de mí. ¡A cantar!”, gritó eufórico Santos.

Seguidamente, el público se paró a cantar “Veneno” y “Promise”. Para entonar “Infieles” hizo una pausa y preguntó: “¿Quiénes son más infieles? Los hombres lo hacemos por hombría, pero las mujeres son peligrosas, lo hacen por venganza. La mujer es infiel por amor”, con esas palabras presentó su famoso tema que es el primer sencillo del álbum “K.O.B. Live” del grupo  Aventura.

Con movimientos sexuales y la utilización del soporte del micrófono bailó “hasta abajo” en el tema “Noche de sexo”.  Se dio el espectáculo esperado de Romeo, aunque esta vez subió a un hombre “arrepentido” a pedirle perdón a su pareja por infidelidad y seguido una propuesta matrimonial. Edwin, como se llama el personaje, se arrodilló y tras unos largos segundos de silencio recibió un sí tímido de parte de su pareja. Un beso celebró la futura unión.

A las 12:09 empezó el intermedio, luego de “El malo”, y regresó con “Odio” a ritmo de canto español para lograr una magnífica fusión del flamenco y la bachata.

Enérgico y lleno de saltos entonó las letras de “mi corazoncito” a las 12:23 de la madrugada  y con su ya conocido coqueteo y personalidad chispeante se mantuvo en casi tres horas de espectáculo.

Los intermedios con los presentes se dieron y subió a hombres fanáticos a cantar sus canciones en una dinámica entretenida que se basó en que su seguidor debía continuar cantando las melodías que este iniciara para confirmar si era “100 % fan”. El citado fanático bajó de tarima con un disco autografiado.

Siguió su despido del escenario principal para trasladarse a un segundo, ubicado en medio del área correspondiente a terreno. Allí cantó  “Todavía me amas”, “Amor de madre” y “Hermanita”. A la 1:05 regresó con sus leones (a la tarima oficial) con “La boda” y “Yo también la amé”.

La despedida se anunció cinco minutos más tarde, aunque las peticiones coreadas impedían al “King de la bachata “ retirarse y este complació peticiones sin acompañamiento. El espectáculo finalizó con las letras que empezaron la historia de Romeo: “Obsesión”, así como la multipremiada “Propuesta indecente” (donde se hizo presente la comunicadora Clarissa Molina y la muy usada cama), cuando él reloj marcaba la 1:28 del domingo 28.