Russell Crowe ha tenido pocas oportunidades para mostrar que es gracioso. Pero a pesar de que Dos tipos peligrosos (The Nice Guys) es una comedia y un mistery y un thriller, y nunca se va por la borda tratando de hacer reír. Su personaje, el brutal “ejecutor” Jackson Healy, es el hombre recto frente al personaje torpe, que chilla como una muchachita de Ryan Gosling, P.I Holland March.

Ambos quedan atrapados en el violento y a menudo ridículo caso de una persona desaparecida en 1970 en Los Ángeles. Lo último de Shane Black, quien ayudó con su guión a dar vida a la comedia de acción moderna de amigos de Arma mortal, le da al actor ganador del Óscar, ahora de 52 años, la oportunidad de gruñir algunas líneas amargas, y vestir unas prendas absurdas.

¿Tiendes a pensar sobre cómo visten tus personajes? Por ejemplo, ¿fue idea tuya esa chaqueta azul chillona que Jackson Healy usa?

Uno siempre quiere estar involucrado en eso. Siempre hay que pensar en consideraciones prácticas. Así que en realidad me robé esa chaqueta de cuero azul del traje de Ryan. Tenían esa chaqueta para él, pero él llegó unos cinco minutos tarde para ver los accesorios y vestuario. Me la puse y me sirvió, así que lo puse en mi estante. Solo le confesé eso a él la noche anterior, en realidad. Me encanta esa chaqueta. Y le dije: “No deberías haber llegado tarde”.

Él usa el mismo traje a lo largo de la película.

Tealmente no creo que él fuera tan complejo en ese aspecto. No creo que él tuviera muchas camisas, ni muchas chaquetas.

Así que lo redujimos solo a un par de cosas. La forma en que yo veía a Healy es que él viene de un pasado en los servicios, probablemente en la Armada. Vemos la casa en que vive, donde la mayoría de la gente tendría diez de una sola cosa, pero el tiene una. Su espacio es reducido y los estantes están vacíos. Puede caminar desde el dormitorio hasta la puerta principal en línea recta, recoger lo que necesita, y se va. Creo que esas cosas, para formar el personaje, son tan importantes como cualquier aspecto de él.

Incluso el lugar en el que él vive te da una idea de quién es como personaje.

Me pareció que fue algo brillante que Shane Black lo hiciera vivir en un apartamento sobre un club de comedia. Se sentaba allí, sin oír lo que decían, pero escuchaba la risa que llegaba arriba. Esa es una cosa muy extraña y hermosa (Risas).

Has hablado sobre cómo en parte fuiste atraído a Dos tipos peligrosos por su línea política. ¿Puedes profundizar sobre eso?

Para mí, este es Shane Black, eligiendo un punto de la historia donde se tomaron ciertas decisiones y EE.UU.corrompió su propio futuro. Si nos fijamos en esto en serio, se está hablando de un punto en el tiempo, cuando las tres grandes compañías de automóviles en Detroit  tuvieron a América de rehén, por así decirlo. Hay bocadillos que se dicen que hacen que la gente ría, pero al mismo tiempo les hace pensar. Alguien dice: “Cuando Detroit es fuerte, América es fuerte”. Pero nosotros sabemos lo que le sucedió a esa ciudad desde los años setenta. Eso es gracioso, pero es oscuramente simpático.

No has hecho muchas comedias. Al mismo tiempo, esta se trata de una comedia que también es una intriga  y una película de suspenso, por lo que de alguna forma puedes entrar más fácilmente en el género.

No estaba seguro de que cuando leí por primera vez (el guion), lo había leído de la manera correcta. Cuando hablé con Shane y Ryan dijeron que no lo iba a serlo (una comedia). Me  tomó una conversación con ellos para darme cuenta del tono que querían lograr.

Ustedes dos hacen un clásico dúo cómico: uno de ustedes es muy divertido y el otro es el hombre recto.

Los dos miramos atrás a través de la historia del cine y nos enfocamos en las cosas que podríamos traer a un primer plano. Una de las decisiones que Shane tomó bastante temprano, que nosotros seguimos, fue asegurarse de que hubiera una diferencia física entre nosotros. Muy a menudo, en los dúos –Bing Crosby y Bob Hope, Abbott y Costello, Laurel y Hardy– hay una diferencia física.

Aun así, Gosling logra la mayor parte como una comedia física. Cuando eres gracioso estás más arraigado en el carácter y la forma en que estás reaccionando a él. No estás tratando de hacerlo parecer divertido.

No se puede hacer eso. Tan pronto como lo haces,  acabas con él. En cuanto intentas hacer una serie de bromas, la naturaleza de la película cambia. Tienes que ser orgánico partir de un punto de profunda creencia. Estos personajes están en situaciones que pueden ser profundamente absurdas, pero ellos no lo ven de esa manera. No son más que sus vidas.