Sin duda, Chile debe ser uno de los destinos a elegir en tus próximas vacaciones, y no tan solo por ser la cuna de Pablo Neruda o Isabel Allende, sino porque es de los países más ricos en cuanto a gastronomía. ¿Sabes cuáles platos identifican su comida? Pueden englobarse en 14 diferentes tipos de cocina.

Según el estudio sobre “Gastronomía y Marca País”, de la fundación Imagen de Chile, a lo largo de Chile puedes encontrar las siguientes cocinas: del Norte Grande, Norte Chico, Urbana de Calles, Urbana de Restaurantes, Urbana Casera, Campesina Huasa, Costera, de Fiesta, Sureña Centroeuropea, Indígena Mapuche, Chilota, Patagónica, Chilena de Ultramar (insular) y Alta Cocina Chilena.

Criterios de clasificación

Los elementos que se consideraron para la selección de estos platos fueron vínculo con el territorio, goce colectivo, origen y calidad de los productos y bebidas locales.

Desde el norte de Chile, destaca el universo aymara y la influencia de la cocina china, negra, inglesa, pampina e india, con productos como la papa, el choclo (maíz), el llamo y el alpaco. En esta zona resaltan platos como la patasca y el picante de guatitas.

Más al centro y sur de Chile se encuentra la cocina Campesina Huasa, donde resaltan productos simples y robustos, como carnes, chancho (cerdo) y aves, sin olvidar la papa y el arroz

En la cocina Urbana Casera destacan platos conocidos como la cazuela, tomaticán, pastel de papas y el pollo arvejado. Son preparaciones con ingredientes sencillos y suele estar centrada en el núcleo familiar y consumirse “puertas adentro”.

Por otro lado, con un país angosto y cubierto de mar no se puede dejar de lado la Cocina Costera, que se extiende desde Arica al Seno de Reloncaví.

Algas, mariscos, pescados en caldo o a la plancha, fritos y con salsas propias figuran entre los platos ancla.

El estudio la describe como “la cocina que mejor representa el servicio al turista local, así como también, a los visitantes de los países cercanos”.

La cocina Mapuche Indígena destaca por el respeto a la estacionalidad y la cosecha en función de las necesidades básicas de su pueblo, relevando sabores ahumados y un picor intenso. Algunos platos son los catutos, los piñones, el locro y el milloquín.

Otra cocina, más conocida entre los nacionales, es la Chilota, con platos como el curanto en hoyo, la chochoca y la cazuela de cordero con luche.

La cocina insular (que comprende Isla de Pascua y Juan Fernández) utiliza bastante las cocciones en tierra con frutos subtropicales de acompañamiento. Destacan platos como el perol, el vidriolazo y el umu.

En cuanto a las bebidas, destacan los vinos en sus diferentes cepas, el té y el aguardiente.

Una de las conclusiones de los chefs y del jurado que seleccionó los platos es que las preparaciones tienen una alta relación con los ingredientes a partir de las diferentes zonas geográficas y momentos del año, “por lo que se invita a “experienciar” Chile por medio de la gastronomía.