“Sinfónica” es una palabra que intimida, aunque quieras decir que no, pero, cuando le sumamos “Juvenil” se aligera.  La Sinfónica Juvenil inició sus trabajos en marzo del año 1997 y siete años más tarde comenzó a ser dirigida por Darwin Aquino, con quien conversamos sobre la posible “popularidad” de la clásica en República Dominicana.

Aquino, quien asumirá la posición en el mes de diciembre como nuevo director del Conservatorio Nacional de Música, comentó que sí hay una intención de hacer que este género musical sobrepase las barreras sociales y clasistas y que por esta razón agotan una gira nacional con presentaciones al aire libre y conciertos didácticos para que la gente conozca los instrumentos y diferencie cada uno de sus sonidos.

Adiós al cortinaje clasista

“Estamos en ese tren de hacer que las personas reconozcan nuestra labor y de entrar en nuestro repertorio piezas que la gente piensa no es posible integrarlas en la clásica”, dijo Darwin. Y añadió: “Cuando vas a tocar en una sinfónica la gente siempre piensa que será algo de Mozart o Beethoven, nos ponen en la música del día de los muertos, Semana Santa y todas esas cosas, pero nosotros en la Sinfónica Juvenil estamos tocando sones sinfónicos”.

La última presentación se llamó “Fantasía caribeña”, donde tocaron hasta mangulina sinfónica. “Es una nueva forma de percibir nuestra música del Caribe y eso ha creado un impacto en los jóvenes de la misma orquesta Juvenil y en el público general, que ha tenido un mayor acercamiento a lo que somos y hacemos”.

Detalló que el equipo de la Orquesta Sinfónica Juvenil está trabajando en cambiar muchas realidades. “Nuestro equipo siempre se ha visto con el planteamiento de ‘No exclusión’. Nuestro proyecto ha sido visto como un proyecto de apertura y de acercamiento”.

Tienen en su repertorio obras de los grandes maestros europeos, así como una gran parte de música sinfónica dominicana, destinada a los jóvenes: danzones, mangulinas, merengues, bailes de guloyas, temas de películas y mambos.

 Más del 50 % incluye temas latinoamericanos y del Caribe y, obviamente, los grandes clásicos europeos.

Con referencia al 4 % del PIB para que recibe la  educación en el país, dijo que en muchas escuelas públicas se ha incorporado un programa de música a través del Ministerio de Educación para bandas de viento. Declaró que es una experiencia inicial que apoya y que su deseo más profundo es que  llegue a cada una de las escuelas del país, no importa cuál sea su ubicación geográfica.

“Nosotros, como artistas, tenemos que poner sobre la mesa ese enfoque, porque es la manera en que la sociedad nos va a validar nuestro trabajo. La música aporta y eso está más que demostrado y, aparte, en un país como el nuestro, a un joven que le das un instrumento lo estás alejando de la violencia y los vicios. Además, le estás dando a su familia un instrumento de superación personal, social e intelectual”, acotó Darwin.

Desde hace  15 años dirige la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil y ayer estrenó su más reciente obra musical en el Festival Latinoamericano de Música en Venezuela.

Programas

Actualmente tienen programas educativos en el barrio Las Cañitas y en el Municipio de Consuelo.
Asegura que las instituciones ya ninguna se salva de las fusiones y las mezclas y que esto garantiza el acercamiento del público. “Hemos presentado  ´Música, Cámara y Acción´, donde se ayudaron de una pantalla y tocaron los grandes clásicos de las mejores películas de la historia”.

En lo adelante se preparan para un gran y divertido concierto con la temática de los videojuegos. ¿Te imaginas a Mario Bross sinfónico?

La moda

“Creo en el mundo de hoy. Hay que darle su espacio a todos: merengue, dembow, reguetton y demás, porque todas son expresiones de la sociedad y todas tienen su validez. Nosotros lo que buscamos es coexistir y fusionar con ellas, en un marco de calidad para ofertar al público”, dijo el ganador de Premios Soberano como “Artista destacado en el extranjero”.   

Aseguró que aunque quizás la música clásica no llegue a ser el ritmo de moda, sí deben seguir trabajando para que llegue a la sociedad lo que realizan y que, a su vez, la sociedad le ceda espacio.

Aun así reconoce que eso solo pasará si se empieza a ampliar la oferta con las manifestaciones musicales de esta generación.