Todos tenemos ese amigo que, sin ser rico, siempre encuentra la manera de pagar sus cuentas a tiempo, planificar un viaje a fin de año, comprarse un detalle en su cumpleaños, tener su carro en buenas condiciones, y todo eso sin endeudarse.

¿Cómo lo hace?

Es la pregunta obligada de quienes pasan la quincena haciendo malabares para hacer rendir los pesitos y terminan con todas las pelotas en el suelo. Permítenos decirte cómo lo hace: Siendo un administrador responsable.

Es probable que ese amigo ni siquiera gane más dinero que tú, pero ha aprendido a gestionar mejor el dinero que recibe.

Quizá no se compra ese zapato número 25, tal vez hace una lista antes de ir al supermercado para no comprar cosas innecesarias, a lo mejor ha establecido una forma de ahorro que le funciona, y se limita a gastar una parte de lo que produce, y no todo.

Lo sabemos, la verdad a veces duele, pero siempre es lo mejor.

Si eres de los que cada lunes se proponen empezar a ahorrar, distribuir mejor sus ingresos y deshacerse de esas tarjetas de crédito de más, este artículo fue pensado para ti.

Conversamos con el consultor y entrenador en el tema de finanzas personales, César Perelló, quien además es el autor del libro Finanzas personales, un manual sumamente práctico para quienes no saben por dónde empezar a sanear su economía.

Perelló nos compartió los cinco pasos clave para que a partir de hoy, y de una vez por todas, tomes el control de tu dinero y, de paso, de tu vida.

1. Prepara un presupuesto. Así te aseguras el control de los ingresos y dirigirlos a lo que realmente te interesa en la vida. En finanzas personales todo comienza con un presupuesto, que es la mejor forma de lograr las metas.

2. Crea un fondo de emergencia. Con esto evitas que ante el primer problema te endeudes más allá de tus posibilidades. Nuestra generación carece de la cultura del “clavo” o fondo de emergencia, por lo que usualmente, ante la más mínima variación de sus gastos, debe recurrir al crédito para cubrirse.

3. Evita el sobre endeudamiento. La mayoría de nosotros no puede resistir la tentación de adquirir bienes y servicios a crédito sin importar que los pagos luego nos consuman la mayor parte del presupuesto.

4. Maneja tus tarjetas de crédito de forna adecuada.Saca provecho de sus ventajas haciéndolas trabajar para ti en vez de trabajar para ellas.

5. Produce más. A corto plazo, la solución a nuestros problemas financieros puede ser gastar menos, pero a largo plazo usualmente esto significa reducir la calidad de vida, por lo que la meta debería ser producir más para lograr darse esos “gusticos” necesarios de vez en cuando. Un plan B de ingresos es siempre una buena idea.