La exposición "Más allá del exilio: cubanos en Nueva Jersey", que se abre hoy en la biblioteca pública de Newark hasta el 31 de diciembre, recorre la rápida evolución de la comunidad cubana en el estado desde la década de 1960, con la llegada de los primeros exiliados, hasta el presente.

La muestra, como parte del Mes de la Herencia Hispana, cuenta la historia de esta comunidad a través de grabados y litografías de artistas como Mario Carreño (1912-1985), considerado uno de los pintores cubanos más completos, así como Emilio Sánchez (1921-1999) o Daniel Serra (1914-1996), además de postales y mapas históricos.

También obras de José Acosta, que se caracteriza por el uso de brillantes colores que, según el artista, se derivan de su origen. "Me gustan los colores fuertes, creo que es parte de ser latino. Vestimos con mucho color, somos alegres, nos gustan las fiestas", argumentó en una entrevista a Efe.

El pintor explicó que en algunas de sus obras que se pueden ver en "Más allá del exilio: Cubanos en Nueva Jersey", como "Sirens", "Voyage", "Patriots" y "Esperando la guagua", hace un repaso a las experiencias de la gente que sale de Cuba o espera por salir y de situaciones que le han ocurrido.

Acosta, cuyas obras están en colecciones privadas, universidades o el Banco Mundial, donde se exhiben de forma permanente diez de sus pinturas, se estableció en Nueva York con su familia cuando tenía tres años pero al igual que muchos otros inmigrantes cubanos, tiene familiares radicados en Nueva Jersey.

A través de la exhibición se conocerá por qué los cubanos se instalaron en Nueva Jersey durante la segunda mitad del siglo XX "y cómo fueron desarrollando comunidades fuertes, íntimas y dinámicas, que transformaron la cultura y la economía de muchos pueblos en el norte del estado", destacó la comisaria Ingrid Betancourt.

La muestra presenta también el papel de las mujeres, las artes, la religión, la cultura y el efecto del exilio en las vivencias de esta comunidad y expone que, contrario a la creencia popular, los cubanos en Nueva Jersey nunca han sido un grupo monolítico, según la directora de la Sala Hispanoamericana de la biblioteca.

Betancourt recordó que por su presencia en la zona de Union City y West New York llegó a ser conocida como "La Habana en el Hudson" a finales de los setenta y ochenta, influencia que ha ido disminuyendo con el envejecimiento de la comunidad o su traslado a Florida, y la llegada de otros inmigrantes de América Central y Sudamérica.

Destacó además que esta comunidad ha logrado prosperidad y poder político, con tres senadores en el Congreso de EE.UU.

"En Nueva Jersey había presencia de cubanos en la década de 1950, pero aumentó a finales de los '60 y en los '70. Después hubo otras etapas de migración, pero en la década de 1980 fue disminuyendo porque la concentración fue en Miami", dijo por su parte a Efe el sociólogo e investigador Lisandro Pérez.

Los cubanos se radicaron en Jersey City o West New York atraídos por el empleo industrial, según Pérez, director del Departamento de Estudios Latinoamericanos y Latinos en el John Jay College of Criminal Justice, y añadió que algunos trabajaban al otro lado del Hudson pero vivían en Nueva Jersey porque Nueva York era más caro.

"Había empleo industrial que atrajo a esa población, que no es la elite que salió de Cuba en la década de 1960. Sobre todo, en la década del '70 sale una clase trabajadora que no encuentra posibilidades de empleo en Miami pero sí en Nueva Jersey", comentó el investigador.

La muestra irá acompañada por diversos eventos como parte del Mes de la Herencia Hispana, que incluyen películas, discusiones en torno a los cubanos y entre los temas figuran "Los niños de la operación Peter Pan" y el de la santería, así como un concierto de la cantautora Gema Corredora, el 26 de septiembre. EFEUSA