El merengue se mantiene vivo en el gusto del público dominicano. ¿Y qué mejor testigo que el escenario de Hard Rock Santo Domingo que el pasado jueves acogió la presentación de dos grandes de la música típica, Fefita La Grande y Krency García, El Prodigio?

A las 11:07 de la noche, García se presentó en la tarima, acordeón en mano, y, luego de un tema instrumental, expresó su emoción por celebrar a casa llena “lo mejor de nosotros”, el perico ripiao. Y siguió la fiesta.

El popular músico, dueño de una propuesta que moderniza el merengue típico, ejecutó temas de su amplio repertorio, como “Se me muere Rebeca” y uno dedicado a su esposa Sterlyn Rodríguez. Y casi 50 minutos después abrió un espacio para el merenjazz, (o, como él lo llamó, jazzripiao).

Fue una verdadera descarga de fusión, que viajó por territorios de la música de los músicos, para traer en vuelo directo al desaparecido jazzista estadounidense Dizzy Gillespie, con su universal tema “Manteca”, a bordo de los mágicos acordes del acordeón, que es un préstamo europeo a la música autóctona, y del compás afrodescendiente de la tambora.

Y todo esto en el templo del rock, que se ha encargado de abrir espacio para los más emblemáticos exponentes de los diversos géneros que ponen a vibrar a los dominicanos.
Tras una hora y 13 minutos de presentación, la emoción pasó de deleite y disfrute a algarabía, con la incursión, estatuilla en mano, de Fefita la Grande, reciente  ganadora del premio Gran Soberano, que concede la Asociación de Cronistas de Arte (Acroarte).

“La Chiflera”, “el Diente de oro” y “Vamo’ a hablar inglés” se destacaron en su actuación, con el acompañamiento de García y orquesta.

La carismática cantante elevó la temperatuva del lugar con sus interpretaciones, expresiones jocosas y sugerentes, sus movimientos de cintura y su enterizo rojo con encajes en negro.

El merengue típico es algo que “el dominicano lo debe llevar detrás de aquí, donde quiera que va”, dijo Fefita, señalando una oreja, en clara alusión a un refrán que resalta la negritud presente en la dominicanidad.

Se confesó muy regocijada con que el cuerpo médico del hospital Moscoso Puello la haya designado como su madrina y además por la obtención del Gran Soberano, gestos que entiende como muestras del cariño que le tienen el pueblo y su fanaticada.

La Fefa en una novela

Las metas de La Vieja Fefa no se agotan con este galardón. Pues ahora su meta es la de participar en una novela, según reveló la comunicadora Brenda Sánchez, quien tuvo a cargo, junto a Domingo Batista, la presentación el concierto. Sánchez contó que esa fue la respuesta que obtuvo de la veterana merenguera cuando le preguntó qué pasará ahora que ya obtuvo el reconocimiento por el que tanto esperó.

12:56 de la madrugada. Se retira Fefita y el Prodigio continúa con su derroche de merengue típico, con temas tan tradicionales como “El guardia del arsenal” y “La malamaña”, y cuando parecía que se agotaban las opciones, se sumó a la fiesta el negrito de Villa, Sergio Vargas, quien interpretó una pieza junto a García y a Fefita, que volvió para completar la tríada. Sin lugar a dudas, una noche para lo mejor del merengue y de la música típica.