Bumble es la nueva aplicación de moda de citas “feministas” que pone en primer lugar a las mujeres.

Es la creación de la empresaria de tecnología Whitney Wolfe, quien quiere facilitarles a las mujeres la oportunidad de dar el primer paso sin el estigma social.

La aplicación funciona en una premisa similar a Tinder, con los usuarios deslizando hacia la derecha cuando les gusta una foto o a la izquierda para rechazarla.

La mayor diferencia es que después de que ambas partes coincidan, solamente las mujeres pueden iniciar una conversación, y si no empiezan a hablar después de 24 horas, el emparejamiento desaparece. Es amor duro.

Este ángulo profeminista tal vez nació después de la expulsión de Wolfe de Tinder en 2014 por Justin Mateen, exnovio y compañero co-fundador de esa aplicación.

Wolfe, quien está establecida en el próximo centro de tecnología, Austin, Texas, todavía está restringida en lo que puede revelar acerca de la secuela, tras una demanda por descriminación y acoso sexual contra su expareja y un presunto acuerdo de un millón de dólares.

Para la empresaria de 26 años, esa fea ruptura es historia antigua. Bumble ya cuenta con más de un millón de usuarios y, como explica a Metro, es la abeja reina en un tarro de miel para mujeres y hombres por igual.

Hay muchas aplicaciones de citas en el mercado. ¿Por qué creaste Bumble? 

Creo que las mujeres deben sentir confianza en sus carreras, amistades y vida amorosa. La actual expectativa social no permite que sientan esa confianza al conocer hombres.

Se espera que ellos sean el cazador, que siempre den el primer paso. Cuando una mujer da el primer paso, y el paisaje no le da el visto bueno para hacerlo, la percepción puede ser muy negativa.

Hacer que la mujer de el primer paso rompe la barrera de las expectativas.

¿Qué es lo que hace que tu aplicación empodere? 

No es raro que las mujeres sientan el deseo de dar el primer paso. Ha habido momentos en los que estando en un bar con mis amigas, vimos a un chico guapo y todas queríamos ir y hablar con él, pero ninguna  lo hizo porque teníamos miedo de que fuera a pensar mal de nosotras por dar el primer paso.

Bumble le dice a las mujeres: “Ve tras lo que quieras; nadie te va a juzgar aquí”. Y también beneficia a los hombres; tienen la expectativa opuesta, pero igual de severa, de tener que hacer todo.

Tildas a Bumble de ser una aplicación feminista. ¿Qué quieres decir con eso?

Es interesante ver la cantidad de atención que recibe la palabra feminismo. En su definición más básica, el término significa la igualdad entre hombres y mujeres, ¿no? Es fácil para un crítico decir sobre la aplicación, “Oh, bueno, esto no es feminista, si sólo las mujeres tienen el poder. Esto es sexista”.

El panorama actual no es uniforme. Los hombres tienen más poder que las mujeres. Estamos tratando de nivelar y hacer que sea más equitativo.

Pero la realidad es que el negocio de la tecnología es acusado en repetidas ocasiones de ser misógino. 

Tengo que ser muy cuidadosa con mis comentarios sobre este tema, pero lo que puedo decir es que sería maravilloso ver a más mujeres entrar en el mundo de la tecnología.

Mirando hacia atrás en mi educación, cada vez que estaba en una clase de ciencias de  computación o ingeniería, era muy masculino. Es como si le asustara a las mujeres.

La gente se apresura a sacar conclusiones acerca de la industria, pero el problema comienza al nivel de educación.

Para hacer que una mujer se sienta bienvenida en la industria, tienes que hacer que se sienta cómoda en el salón de clases.

¿Has tenido encuentros negativos en aplicaciones de citas?

Nunca he usado una aplicación de citas para cualquier otro propósito que el de la investigación, pero sé que muchas personas han tenido un montón de drama.

Creo que establecer el tono de una manera segura puede tener un tremendo impacto en la forma en que se desarolle una conversación.

Cuando una mujer está comenzando la conversación, es muy difícil que los hombres respondan con algo agresivo. Por lo general se sienten halagados de que una mujer les diga “hola”.

¿No es también halagador cuando un hombre da el primer paso? 

No estamos quitando eso porque Bumble funciona muy parecido a acercarse a alguien en un bar.

En la aplicación, con el fin de tener una conexión, tanto el hombre como la mujer tienen que aprobarse mutuamente. Ella ya sabe que él quiere hablar con ella, pero ella tiene la validación de saber que si la aplicación lo permitiera, él habría dado el primer paso.

La mayoría de los usuarios de las aplicaciones de citas son hombres, ¿no estás reduciendo los números, al darle más poder a las mujeres?

Es curioso, porque mucha gente me dijo al principio: “Estás loca de hacer esto. Ningún chico se va a unir”. Y yo dije: “¿En serio? Déjame ir por la calle y crear una fiesta con cien mujeres y puedo apostar mi vida que los bares en esa zona quedarían vacíos y todos ellos vendrían a la fiesta”.

Donde sea que estén las mujeres, es donde los hombres querrán ir.

Bumble revela la educación y la profesión de los usuarios. ¿Esto no cae en las manos de los que tienen los mejores puestos de trabajo?

Hay un montón de mujeres en este mundo que le encantaría salir con un abogado, pero también hay una gran cantidad de mujeres que no lo haría.

Así que es muy parecido a la vida real: si vas a un bar, lo primero que la gente se pregunta es dónde fuiste a la universidad y lo que haces para ganarte la vida.

Se trata de dar la información pertinente a los usuarios para que sepan si son compatibles o no.