Se acaban de cumplir 50 años del estreno de Star Trek creado por Gene Roddenberry y los cines de RD presentan Star Trek: Sin límites, la tercera entrega de la mano de JJ Abrams, quien ahora cedió la silla del director a Justin Lin, que ha sido director de Rápido y furioso y ahora conduce este épico viaje del U.S.S Enterprise y su intrépida tripulación. 

Respecto a este cambio de director, Simon Pegg quien da vida a Montgomery ‘Scooty’ Scott, comenta que sin lugar a dudas fue una transformación sustancial con un efecto positivo tanto en el elenco como en el resultado final de la película. 

“Fue interesante y raro, porque JJ estuvo dirigiendo las primeras dos películas y siempre ha sido el personaje más dominante del set. Pero de pronto llegó Justin Lin, que es una propuesta totalmente opuesta: es callado, mucho más meticuloso, introvertido. Tuvimos que ajustarnos a eso pero rápidamente nos dimos cuenta de que Justin tiene grandes ideas y trabaja de una forma increíble con la cámara y terminé siendo súper fan de él y definitivamente me encantaría trabajar con él de nuevo”. 

Tanto para Zoe Saldaña como para Simon Pegg, quienes estuvieron de visita en la Ciudad de México para la premiere de la cinta, el set donde se aloja el Enterprise es un ambiente de amistad del que se sienten muy afortunados de ser parte. 

“Fue muy emocionante regresar al Enterprise. Me siento muy agradecida porque una cosa es que tu película tenga una secuela pero muchos actores no tienen la dicha de regresar una tercera vez y de eso hablábamos todo el tiempo en el set”, revela Zoe. 

“En términos de hacer la película me encanta la posibilidad de pasar un tiempo con mis amigos. Siempre que me avisan que habrá una nueva película de Star Trek me emociono porque sé que voy a pasar tiempo con personas que quiero mucho”, comenta Simon. 

Además, el actor para esta cinta fungió también como guionista junto con Doug Jung. 

“Como escritor creo que lo mejor fue crear un personaje como Jaylah, eso fue muy divertido. Tuvimos esta idea de crear el personaje de una chica joven, ingeniosa que viviera por sí misma desde hace mucho tiempo, que fuera independiente, capaz y cuando conocimos a Sophia, todo se acomodó y fue muy divertido escribir, en cierta forma, para ella, y me encantaría crear más personajes para ella, creo que ella sola  podría sostener su propia serie de películas”. 

Pero las ideas y personajes nuevos no se quedaron ahí. En la nueva entrega de Star Trek, se presenta a un Sulu padre de familia y gay, situación que ha llamado mucho la atención de la crítica y de los espectadores que ya vieron la cinta. No porque sea algo malo, sino porque es una dimensión de los personajes que no se había conocido hasta ahora. 

“No diría que esos cambios fueron enteramente decisiones mías. Lo que pasó con Sulu sí fue mi idea inicialmente, y fue solamente porque me pareció que no había suficiente representación en la historia. Era una trama enteramente heterosexual y lo que pensé fue que así no es la sociedad. Es importante seguir abriendo nuevos terrenos y asegurarte de que se sienta como una representación justa de la sociedad que es diversa, sin ser condescendiente, que sea creíble y que tampoco sean un gran lío, como tener a una mujer en un puesto de autoridad o hablar de sus necesidades o de su orientación sexual. Estos detalles de los personajes no debieran ser juzgados, son cosas personales que deberían existir sin ningún tipo de comentario crítico”.

Y justamente ante este papel de las mujeres con personajes más prominentes y alejarlas de las situaciones de peligro en donde forzosamente necesiten de un hombre que las rescate, es otro de los cambios que se perciben en esta cinta, y en gran parte se debe al trabajo que Zoe Saldaña ha venido promoviendo entre los directores y escritores con los que trabaja. 

“He estado teniendo conversaciones con los directores con los que he trabajado para buscar una historia que se pueda contar desde el punto de vista de una mujer. No es solamente buscar a un director o guionista y culparlo por lo que está pasando con las mujeres; también es nuestra labor convencerlos de que él sea un personaje más de los que está creando y no se vea a sí mismo como el héroe, porque de esa forma va a crear una mujer como a él le gustaría verla, como cuando era joven y pegaba pósters suyos en su cuarto. Uno tiene que decirle: esa mujer respira, tiene sentimientos y son multidimensionales además de ser sexy y dar una patada alta y tener un solo chiste en una película de 120 minutos ¿Qué más quieres agregarle a esta chica? A mí me gusta tener esas conversaciones con los directores y guionistas con los que trabajo. Hay directores que no quieren escucharlo y productores que te dicen ‘cállate, no te estoy preguntando tu opinión’, pero yo igual la doy como sea”.

Esta conversación se nota que sucedió en la creación de esta cinta, pues presenta a dos personajes femeninos con fuerza y con equilibrio de diálogos, además de mostrar otras dimensiones de actores secundarios que no se habían visto antes.