Lentejuelas

Por más que quieran afirmar que las lentejuelas ya no se usan, ya que darán paso a texturas lisas y metálicas, lo cierto es que los vestidos estilo “Dinastía” volvieron, pero en una versión menos dramática y sí más elegante. Julianne Moore y Kate Bosworth muestran que se puede usar un traje así sin parecer un escaparate vintage y sí una mujer de ensueño

Entramados y juegos gráficos

En los últimos dos años, los tenangos y otras grafías étnicas y tradicionales han hecho parte del vestuario femenino. Siluetas románticas y clásicas van acompañadas de texturas bordadas y estampadas, que muestran mucha riqueza visual. Asimismo, las flores en clave años 70 se mantienen en looks bohemios. Pueden verlo con Portia Doubleday.

Escotes hasta la cintura.

Cortes al estilo Mediterráneo antiguo, que se usan para los torsos más tonificados y que sirven de variante del escote redondo tradicional que se suele ver en toda gala. La silueta es mucho más limpia, con líneas rectas, estilizadas. Vean por ejemplo a Krysten Rytter o a Jenna Dewan.

Blanco absoluto

La máxima expresión del minimalismo se mantiene por una temporada más. El blanco pasa de ser un color exclusivo para novias y se convierte en una declaración de estilo en la que el “menos es más” se materializa. Un color poderoso para el que no se necesitan tantos ornamentos. Que lo digan Laverne Cox o Alicia Vikander.

Negros asimétricos

El “Little Black Dress” se reinventa y se traduce en cortes que envuelven al cuerpo de manera sencilla, pero a su vez innovadora. Cutouts diagonales, aberturas que se acompañan de multitexturas, cuellos terciados y jumpsuits son las formas que le dan a este color una nueva cara. Bryce Dallas Howard y Emmy Rossum pueden dar muestra de ello.