El embarazo es una etapa llena de cambios en la vida de una mujer. Especialmente en sus actividades cotidianas, muchas optan por no hacer ejercicios físicos, por miedo a lesionarse y hacerle daño a la criatura que viene en camino.

Durante los meses de embarazo, ciertamente se debe tener sumo cuidado con la salud, más de lo acostumbrado, para garantizar un buen desarrollo del bebé. Sin embargo, ser o estar por convertirse en madre no significa que se deba descuidar el aspecto físico. La técnica de pilates es una práctica muy popular, que puede dar excelentes resultados para madres y embarazadas.  

Llevar una rutina con pilates puede ser muy beneficioso, en cualquier momento de la vida. Aun así, hay ciertos aspectos para tomar en cuenta antes de iniciarte en estas prácticas. Katherine Richardson, instructora de pilates, asegura que lo más recomendable es tener el visto bueno y la supervisión del médico que sigue el embarazo y tener en cuenta tu forma física, que no sea un embarazo de alto riesgo y, luego, el estado físico postnatal.

“El programa de ejercicios tiene que ser valorado y diseñado por un instructor especializado en embarazadas y postnatal. Es importante ponerse en manos de un instructor cualificado y mantener la comunicación con el instructor ante cualquier anomalía que se presente”, indica Richardson.

Una alimentación equilibrada junto con un adecuado programa de ejercicios será siempre lo mejor para tu salud. Para hacer una adecuada rutina de pilates y sacarle el mejor provecho, Richardson indica que debes hidratarte antes, durante, y después de cada rutina de ejercicios. “Haz un buen calentamiento. Respeta las indicaciones dadas por el instructor que diseñó el programa de ejercicios. Ve acorde con tu estado físico, sobre todo durante y después del embarazo”, agrega la experta.

Recomienda también mantenerte bajo la supervisión constante del médico y avisar de cualquier síntoma ajeno al estado normal de esa etapa.

Los beneficios

Son muchas las ventajas que obtienes al entrenar con este método. La instructora Richardson señala algunos de los principales beneficios que puedes conseguir al practicar pilates durante el embarazo o de forma habitual en cualquier etapa.

  •  Logras un trabajo integral. No se ejercitan grupos musculares aisladamente, sino el cuerpo como un todo. Esto hace que tu cuerpo luzca más esbeltos, saludable y estilizado. Cada ejercicio trabaja el estiramiento y la coordinación.
  • Mejora tu condición física. A través de estos ejercicios puedes aumentar y mejorar tu flexibilidad, fuerza, alineación e higiene postural. También te ayuda a prevenir dolores y lesiones en las articulaciones, espalda y extremidades.
  •  Estimula tu estado emocional. La concentración, el reto de los ejercicios y la respiración son componentes anti estrés, lo cual favorece a tu bienestar. Si físicamente estás mejor, mentalmente también estarás mejor.
  •  Hace más llevadero tu estado de gestación. Hacer pilates durante el embarazo te ayuda a estar más fuerte físicamente, más flexible y con más energía. Además, favorece el sano desarrollo de tu embarazo y mejora tu nivel circulatorio, de modo que previene la retención de líquidos. También consigues otros beneficios como  fortalecimiento de los brazos, las piernas, la espalda y alineación de la postura para aguantar el peso del bebé que va creciendo, además de reducir la presencia de dolores en esas zonas. Después del parto, favorece una recuperación mucho más rápida y fuerte.
  • Ponerte en forma y compartir a la vez con tus hijos. Los bebés a veces servirán de ayuda para hacer los ejercicios, haciendo que pases un rato mucho más divertido. Además, la cercanía de tu bebé, permitirá que sus sentidos permanezcan estimulados todo el tiempo. En tus hijos mayores sirve para incorporar a su vida cotidiana el ejercicio físico, y así les será más fácil mantener una vida más saludable y activa. El movimiento será una parte natural de sus vidas, aunque estén haciendo otros deportes. Serán mejores en clase ya que estarán estimulando la concentración, la postura adecuada y el reto de hacer mejor el ejercicio.