ESTILO. Hace poco más de un mes los niños limpiaron sus mochilas y estuches de lápices. Ahora es tu turno de limpiar ese pegajoso y antiguo cosmetiquero. Nuestros expertos están aquí para ayudarte a decidir si debes mantener o tirar tus productos cosméticos.

Jamás dejarías comida descompuesta en tu nevera, pero por alguna razón ese rimel que ya tiene cinco años en tu bolso de maquillaje no parece molestarte. Lo creas o no, los cosméticos rancios pueden ser tan perjudiciales para tu salud como los alimentos vencidos.

El doctor Paul Matewele, catedrático de Ciencias Biomédicas de la Universidad Metropolitana de Londres, probó cinco productos de belleza de marcas de prestigio que estaban a punto de vencerse o ya pasados de su fecha de caducidad. Entre los que probó, la base, el brillo de labios y el lápiz labial dieron positivo por Enterococcus faecalis, una cepa de bacteria potencialmente mortal que provoca meningitis y septicemia.


Este estudio demostró que los productos pasados sólo por unos meses de su fecha de vencimiento podrían llevar bacterias letales, como Eubacterium (que causa la vaginosis) o staphylococcus epidermidis (un insecto resistente a los antibióticos, mortal para personas hospitalizadas). “La mayoría de las mujeres son totalmente inconscientes de que sus cosméticos son un caldo de cultivo potencial para bacterias mortales”, dijo Rakesh Aggarwal, director general de la minorista de cosméticos Escentual.com, que encargó el estudio. “Esta investigación incluso nos ha sorprendido, y ha demostrado que los cosméticos vencidos representan un riesgo grave para la salud”.


Después de saber esto, ¿estás lista para hacerle una limpieza a fondo a tu cosmetiquero? Tranquila, aquí estamos nosotros para ayudarte. Primero: vacía tus gavetas y bolsas y límpialas a fondo. Luego, bota esos productos de maquillaje que tenías olvidado por mucho tiempo. “La mayoría de las mujeres no se da cuenta de cuánto tiempo mantienen su maquillaje. Se preocupan más por cuánto uso le sacarán a esa base que acaban de comprar; quieren que dure el mayor tiempo posible”, explica Cindy Berthault, artista de maquillaje para Nars.


Los productos cosméticos fabricados en Europa están etiquetados con una fecha de caducidad. “Es un pequeño logo de un frasco, con un número en él, lo que representa la cantidad de meses que lo puedes mantener una vez abierto”, dice la Dr. Nina Roos, dermatóloga de París. Cuando compres un producto, busca esta pequeña indicación. La forma en que lo usas también puede alterar tu maquillaje. “Si un producto ha pasado de una temperatura extrema a otra, de muy frío a muy caliente, por ejemplo, no va a durar”, añade Roos. “El calor es el peor enemigo para un producto cosmético. Para mantenerlos por más tiempo, puedes poner tus cosméticos en tu refrigerador, en especial tus esmaltes de uñas y tu base”, sugiere Berthault.


La textura y los ingredientes también determinan la duración de un producto. “Hay que tener más cuidado con una máscara de pestañas o base que con un polvo suelto. La texturas líquidas o aceitosas deben ser manejadas con cuidado, especialmente si se utilizan alrededor del ojo, que es la zona más sensible”, explica Roos. Lo mejor es que cada vez que sientas un cambio de olor o textura, incluso si no está todavía fuera de fecha, te deshagas de ese producto. Siempre que puedas, elige un producto en una botella de bomba, en particular para la base o las cremas para la cara, ya que es el contenedor más estéril e higiénico. “No puede entrar el aire, por lo que suelen durar mucho más tiempo”. No intercambies maquillaje con tus amigas (¡jamás!) y sé consciente de que los productos orgánicos o naturales se deterioran más rápido que los regulares. “Por lo general, contienen conservantes que son menos eficientes, por lo que su vida útil es más corta”, explica Roos.


Si la sola idea de tirar tu maquillaje te horroriza, busca texturas de larga duración y envases más pequeños, y no compres más de los que puedes usar. “Gasta más dinero en productos que utilizas más, como base, corrector, y un buen polvo. Compra una buena gama de colores neutrales, que dificilmente pasen de moda. No compres una paleta grande con colores de temporada, compra éstos en tamaño reducido y sácale el máximo provecho durante unos meses”, aconseja Berthault.

Tip


¿Qué pasa con las brochas?


Es esencial limpiar sus pinceles sobre una base regular. Cada dos semanas como mínimo, sobre todo para aquellas que utilizan brochas con base y corrector líquidos. “Usted puede usar champú o una mezcla de agua y vinagre blanco. Deje las brochas a remojar en la mezcla durante 20 minutos y enjuague. No se preocupe, el olor del vinagre desaparece muy rápidamente”, dice Roos. Para las esponjas, Berthault recomienda simplemente tirarlos en el lavado con su ropa, de preferencia colores oscuros. “La limpieza de los pinceles es esencial para sacar el máximo provecho de sus productos. Cuando desee refrescarse después de un día de trabajo, las brochas que utiliza pueden transferir grasa sobre el polvo. En última instancia, se puede cambiar la textura del polvo”, dice ella.