¿Qué vestía Ágatha Ruiz de la Prada de niña y qué fue lo que le impactó en esa etapa?

Cuando yo era niña todas nos vestíamos igual, uniformes grises y azul marino, terrible. Recuerdo que íbamos muchas veces a la modista para hacer un solo traje. Yo me la pasaba muy mal, encima la casa de la modista olía fatal. Era una experiencia tortuosa y yo quería remediarlo. Por eso, mis trajes son como juguetes, muy coloridos; pero a la vez muy cómodos.

¿Tu familia te contagió la pasión por el arte?

Sí. Yo aprendí bastante de mi abuela, que era una mujer muy optimista, a diferencia de mi madre, que teniendo todo en la vida se la pasaba en constantes depresiones. Mi padre, que fue un famoso arquitecto, me enseñó desde niña el amor por crear, por el arte, pero sobre todo por el trabajo. Entonces me di cuenta que prefería ser más como mi abuela y como mi padre; de que es mucho más divertido trabajar que no hacer nada. Creo que esa pasividad de mi madre la llevó a no disfrutar de la vida y a vivir en tristeza.

¿En qué momento llegaron los corazones, las estrellas, el color?

Eso me viene de nacimiento. Yo nací en 1960, quizá el año de mayor positivismo en la humanidad. Aparece el movimiento hippie, la liberación de la mujer, la paz, el rock. Todo lo bonito, lo divertido y lo colorido; que para mi es la definición del pop, nace en esa década. Es un momento mágico que no volvió a repetirse más. Yo aprendí lo pop y desde entonces solo hago pop.

¿Cuál es tu relación con latinoamérica?

Yo creo que latinoamérica esta en un súper momento. Nadie se lo podía imaginar, han pasado por muchos problemas políticos y económicos, y ahora que lo han ido superando se vive una época de gran optimismo. Y cuando la gente deja de preocuparse por el “que van a comer”, los problemas más fundamentales de supervivencia, entonces quiere disfrutar. ¿Y qué hace disfrutar a las mujeres? Pues la moda, y eso a mí me va muy bien.

¿Cómo ves el futuro de la moda en la región?

Hay mucho interés por la moda actualmente. No te imaginas la cantidad de Fashion Weeks que hay, debo ser la persona a la que más Fashion Weeks está yendo ahorita del planeta. Y eso se refleja, no sólo en el interés por asistir al desfile, sino en las compras. Se meten al internet y compran directamente de la pasarela. En México, por ejemplo, tengo una gran cantidad de compradoras. Me encanta ir por la calle y ver mujeres usando mis bolsos, o un vestido. Es sensacional. 

El pop

“Yo nací en 1960, quizá el año de mayor positivismo en la humanidad. Aparece el movimiento hippie, la liberación de la mujer, la paz, el rock. Todo lo bonito, lo divertido y lo colorido; que para mi es la definición del pop, nace en esa década. Es un momento mágico que no volvió a repetirse más”.
 

Pool Party: una fiesta de color
La diseñadora presenta su última colección para este verano 2017.

Sus trajes de baño no están hechos para la playa, sino para lucirse en una pool party.

En la colección reinan los corazones y los lazos. Los accesorios son los protagonistas.

La inspiración de la colección le llegó en una fiesta de pisicina en Cancún
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