Algunas zonas de Marte, como el cráter Gale, pudieron contener lagos de agua líquida durante un periodo de hasta 10 millones de años, con lo que podrían haber sostenido formas de vida, según un estudio del Instituto Californiano de Tecnología (Caltech).

La investigación, publicada hoy en la revista científica "Science", detalla, en base a datos del robot explorador Curiosity de la NASA, que los sedimentos encontrados en el cráter Gale son prueba de la existencia de lagos en Marte durante largos períodos de tiempo.

"Sustanciales cuerpos de agua estable podrían haber existido en la superficie de Marte en su historia temprana", señala los investigadores, que añaden que la edad de esos lagos rondaría entre los 100 y los 10.000 años.

Los científicos han observado y analizado fotografías y otros datos del Curiosity en los que se muestran pruebas de erosión y sedimentación provocada por grandes masas de agua.

Tras analizar los datos recabados, han determinado que los lagos eran en muchos casos transitorios, pero habrían existido durante 10.000 años a 10 millones de años, alimentado por acuíferos subterráneos.

En este período de un Marte húmedo, el Planeta Rojo habría podido albergar vida microbiana y permitir la evolución de la vida en esos lagos más estables.

"La erosión en la cara norte del cráter Gale generó grava y arena, que fueron transportadas en dirección sur en arroyos poco profundos. Con el tiempo, estos depósitos avanzaron hasta el interior del cráter. Estos deltas marcan las fronteras de un antiguo lago", explica la investigación, dirigida por John Grotzinger, profesor de Geología Planetaria de Caltech.