Una reciente investigación llevada a cabo por el British Medical Journal dio a conocer que un componente de la cocaína puede lograr, literalmente, que se pudra la piel.

Alrededor de 80% de la cocaína que se envía a Reino Unido está contaminada con un componente prohibido para el consumo humano llamado Levamisol, pues hace que los vasos sanguíneos se inflamen y se rompan. Además, cambia el color de la piel a negro, la pudre y provoca grandes llagas.

El caso que se estudió fue el de una mujer de 42 años que presentaba heridas ulcerativas graves, dolor muscular y dolor de estómago. Ante ello, los especialistas sugirieron a los médicos estar al pendiente de los síntomas de sus pacientes, ya que este fármaco puede ser el culpable de dichas molestias de algunos pacientes adictos.

En la galería de fotos podrán observar algunas fotos que muestran el impactante cambio de personas adictas antes y después de consumir drogas por periodos muy largos de tiempo. Recuerden que para leer la información desde un smartphone o tablet, deben seleccionar “ampliar galería” y después “mostrar texto”.