Versatilidad, calidad, tradición e innovación son solo algunas de las características que les han ganado a los vinos de Bodegas Juan Gil la categoría de clase mundial. Las pequeñas bodegas que componen este grupo familiar nacido en 2002, produce uno de los portafolios más atractivos de España.

Sus vinos, muy diferentes entre sí, pero todos con el sello de calidad Gil y aclamados en cada país donde tienen presencia, han ido ganado terreno en nuestro mercado, conquistando los paladares dominicanos, donde los vinos españoles son consentidos. Las razones sobran.

“La nuestra es una bodega familiar, y esto influye mucho en el tipo de vino que hacemos”, explica Agustín Vidal, Expo Area Manager para Europa y Latinoamérica de Juan Gil, y explica que la familia apuesta por las variedades autóctonas existentes en las diferentes zonas vitivinícolas españolas, y trabaja árduamente en la conservación de los viejos viñedos que componen el rico patrimonio de estas variedades únicas en las diversas zonas donde se encuentran sus bodegas.

“Traemos enólogos de Australia para asesorar a los enólogos locales, establecidos en las bodegas los 365 días del año, y eso crea esa fusión de prácticas del viejo y del nuevo mundo muy interesante, nos permite crear un vino de primera a precios muy competitivos”, revela.

Y es innegable que la relación calidad-precio es una de sus principales fortalezas, al igual que la imagen diferenciadora y única de sus botellas, con etiquetas de diseño atrevido y elegante que destacan ante las de cualquier otra bodega. Sus creadores lo saben, y se enorgullecen de ello. “La imagen no lo es todo, pero para nosotros es muy importante. Son pequeñas cosas que suman valor”, explica el experto con una gran sonrisa.

Definitivamente, Agustín Vidal tiene muchas razones para estar contento. De visita en la República Dominicana para reunirse con la empresa responsable de representar sus vinos en el país, Álvarez y Sánchez,  Vidal siente verdadera pasión por el mundo en el que se ha desarrollado profesionalmente.

“Es muy satisfactorio viajar y descubrir las similitudes que hay en los diferentes países y culturas a la hora de comportarse con respecto al vino. Es un producto hedonista, de disfrute, de placer, y eso es igual en China, en Europa y en República Dominicana”, nos cuenta.

Un favorito

Aunque Agustín, naturalmente, ha probado todos los productos del selecto portafolio de las Bodegas Juan Gil, hay uno que lo ha seducido este último año y que recomienda a ojos cerrados: el Tridente Tempranillo. “Me está gustando muchísimo, ofrece un viaje muy agradable”.

Para compartir

Además de estar a cargo de las exportaciones de Bodegas Juan Gil, Agustín es educador en materia de vinos, por eso no podíamos desaprovechar la oportunidad para que nos compartiera algunos secretos para sacar el máximo partido a la experiencia de tomarnos un buen vino.

Aquí sus recomendaciones

  • Tener una buena copa
  • Tomarlo a la temperatura adecuada
  • Ponerte en un estado de ánimo hedonista, prepararte para el disfrute.
  • Buena compañía. El vino es una bebida mágica, que une, y tomarlo en la mejor compañía lo hace mucho mejor.