Pero para él, el foco debe estar en el “healthspan” (extensión de la vida saludable), no de la vida útil. “Tenemos que pensar en cómo mantener a la gente sana durante más tiempo.

Quieres disfrutar de la vida, no sólo estar vivo”, dice. Aquí, comparte 5 maneras de cómo hacer exactamente eso.

1- Use las escaleras

“Una cosa que me di cuenta cuando estaba siguiendo a estos científicos [mientras investigaba y entrevistaba para el libro] era que nunca tomaban el ascensor”, dice Gifford. Y por una buena razón. Esto no debería ser una sorpresa, pero un estilo de vida activo está vinculado a una vida útil más larga.

Gifford dice que no es necesariamente el hecho de hacer ejercicio lo que es importante, sino la construcción de más actividad en tu vida diaria.

“Como estadounidenses, tenemos que encontrar el estacionamiento más cercano al lugar donde vamos a ir comer. ¿Pero qué pasa si uno se estaciona a tres cuadras de distancia o en el otro extremo de la plaza de estacionamiento? Uno así logra un buen paseo para antes y después de la cena”, dice.

Los pequeños cambios de estilo de vida de este tipo tienen un gran impacto. Por lo tanto, si vives en el quinto piso de un edificio, deberías estar agradecido.

2- Toma vitamina D

Mientras escribía su libro, Gifford investigó ampliamente sobre qué suplementos de vitaminas realmente valían la pena tomar y cuáles no. Si vas a tomar antioxidantes pensando que van a revertir el proceso de envejecimienta, detente. “La idea de tomar antioxidantes se basa en una teoría de un tipo al que se le ocurrió hace años y que nadie más que él fue capaz de demostrar”, dice Gifford.

En su lugar, toma vitamina D, que se ha descubierto reduce la velocidad de envejecimiento en los gusanos (es un comienzo).

Un estudio que Gifford cita en su libro encontró que el 70 por ciento de los estadounidenses blancos y el 97 por ciento de los estadounidenses negros no están recibiendo suficiente vitamina D, que es esencial para tener huesos fuertes y para la salud física en general.

La falta de vitamina D también se ha relacionado con el desarrollo del Alzheimer y el Parkinson.

3- Reducir el consumo de azúcar

De los cuatro que Gifford llama “los jinetes del Apocalipsis geriátrica”: Alzheimer, cáncer, enfermedades cardíacas y diabetes, la diabetes, dice, es la más difícil de superar. “Aumenta el riesgo de los otros tres jinetes y muchas otras terribles enfermedades del envejecimiento”, dice Gifford.

Para muchos, evitar la diabetes no es ningún problema, ya que no es parte de su historia familiar e inherentemente tienen niveles bajos de azúcar en la sangre.

Pero si tienes un historial familiar de diabetes, Gifford sugiere limitar tu consumo de azúcar y carbohidratos para reducir el riesgo.

4- Pon a prueba tu equilibrio

Curiosamente, Gifford encontró que una de las primeras cosas que desaparece cuando se trata de envejecimiento es el equilibrio. “Tiene que ver con la forma en que nuestro cerebro se comunica con las extremidades y la forma en que el cerebro toma la información de dónde está tu cuerpo en el espacio”, dice.

Si tienes problemas de equilibrio, eso podría conducir a la dificultad de ponerse de pie, caminar y de estar de pie en general. Ahora, Gifford entrena su equilibrio cuando puede.

“Si salgo a correr y veo una cuneta o barandilla de hormigón, me levanto y trato de mantener el equilibrio sobre ella”, dice.

5- Hacer un poco de ayuno de vez en cuando

Un estudio fascinante de Spring Chicken analizó dos grupos de 60 residentes de hogares de ancianos. Un grupo comió como de costumbre, el otro grupo comió la mitad de la cantidad normal de comidas.

Durante tres años, 13 personas murieron en el grupo uno. Del grupo dos murieron seis. Otros estudios han hecho eco de que saltarse una comida de vez en cuando está vinculado a un aumento de la salud del cerebro y la salud física en general.

“Tu cuerpo sabe cuando hay una gran cantidad de alimentos disponibles y cuando no hay una gran cantidad de alimentos disponibles para él, y cuando se salta una comida, tu cuerpo entra en un estado de pro-longevidad, ya que no sabe cuándo vendrá la próxima comida”, explica Gifford.

Mientras que él dice que no es necesario ir por la borda con el ayuno, dice que saltarse una comida de vez en cuando se ha ligado a una salud óptima en todos los organismos vivos.