En la universidad, la mayoría de las experiencias son compartidas. Pero la vida cuando tienes veinte y treinta está llena de cambios,  y diferentes cambios ocurren en momentos diferentes para diferentes personas. Para obtener asesoramiento sobre el crecer sin distanciarte, llamamos a Shasta Nelson, CEO de GirlFriendCircles.com y autora de Las amistades no ocurren por casualidad.

Hay tres cosas que toda amistad necesita para sobrevivir

“Cada amistad necesita tres cosas para sobrevivir a los cambios de la vida: la positividad, la consistencia y la vulnerabilidad”, dice Nelson.

Son tan importantes que ella acaba de publicar un nuevo libro sobre ellos llamado Frientimacy. “Cada vez que una amistad no está funcionando, es porque una de esas cosas está deficiente”, dice ella. Los sentimientos como la ira o los celos pueden poner en peligro el sector de la positividad, mientras que no hablar o juntarse tanto corroe la consistencia. Si no estás dispuesto a compartir tanto como solías hacerlo, se pierde la vulnerabilidad. Ella muestra tres cambios comunes de amistad en Frientimacy y la forma de enfrentarlos usando estas tres anclas de amistad.

Las diferencias salariales

Quizá no era un gran problema cuando estabas estudiando trabajo social, mientras que tu mejor amigo estaba estudiando negocios hace unos años atrás, pero ahora que los dos están trabajando ganando salarios muy diferentes, las cosas pueden complicarse. O tal vez uno de ustedes recientemente fue despedido. Incluso ni a los buenos amigos les gusta hablar de dinero, y eso puede teñir una amistad.
“Teniendo en cuenta el factor de la positividad, queremos afirmar a nuestro amigo por irle bien financieramente, si él o ella está mejor,” dice Nelson.

 “La amistad se empieza a erosionar si hay celos, cinismo y observaciones pasivas-agresivas”.
Para mantener a la amistad constante, si tú eres el que está ganando menos, es probable que dependa de ti iniciar maneras en que puedan pasar el rato juntos con cosas que te puedas permitir. “A menudo, cuando nos alejamos, es debido a nuestras propias inseguridades y auto-juicios”, dice Nelson.

“Es importante estar consciente de eso y no dejar que los sentimientos te arrastren.” También es importante ser vulnerables, contándole a tu amigo cómo te sientes, incluso si eso significa admitir que a veces sientes celos. Es probable que tu amigo sea comprensivo.

Matrimonio

Si estás acostumbrado a ser el confidente número uno de tu amigo pero ahora ese papel pertenece a su nuevo compañero de vida, es normal que te sientas sacudido por el cambio.

El consejo de Nelson: Habla sobre el tema.

“Sabemos por la investigación que las amistades se profundizan cuando las personas son capaces de hablar de la relación, no sólo seguir adelante”, dice ella.

Identifica el problema, utilizando las tres anclas de la amistad –positividad, consistencia y la vulnerabilidad– como una guía, y luego llega al fondo.

“Si la consistencia se ha reducido porque ella está muy ocupada o siempre está trayendo a su marido, planea una manera en la que puedan pasar el rato las dos,” dice Nelson. Es probable que tu amiga también te extrañe. Ella sólo necesita ayuda para saber cómo encajar las piezas de esta nueva fase de la vida.

Bebés
Tener un bebé es uno de los cambios más intensos por el que alguien pueda pasar. Independientemente de si tú eres el nuevo padre o si tu amigo es el que no ha dormido, Nelson dice que ambas personas necesitan el espacio para hablar de lo que está pasando en su vida.

“Muchas madres nuevas tienen miedo de hablar demasiado de su bebé, y eso las hace sentirse sensibles y no quieren. Ellas necesitan un espacio seguro donde su amiga le diga: ‘Por supuesto que vamos a estar hablando de tu bebé. Quiero que hables de tu bebé tanto como yo quiero hablar sobre el trabajo y las cosas que suceden en mi vida. Nos tienen que importar las cosas de la vida del otro’”.

Nelson añade que no tienes que ser mamá también para darle a tu amiga mamá novata un espacio seguro. “Pregúntale cómo es ser madre, la parte más difícil o lo que a ella le da miedo”, sugiere.

En cuanto a la consistencia, incluso cuando la vida se vuelve loca las dos todavía tienen que buscar el tiempo, incluso si lo que hacían juntas cambia. “Debes ser capaz de decirle a tu amiga: ‘Sé que tu horario va a cambiar y que va a ser difícil hacerlo, pero todavía quiero ser tu amiga. ¿Cómo lo hacemos?’”, sugiere Nelson.

Cualquiera que sea el cambio que tu amistad está experimentando, buscar una nueva normalidad en conjunto ayudará a mantenerla intacta.