Constanza es una tierra con muchas bondades a su favor. Ubicada en el corazón de la Cordillera Central, alcanza los mil 220 metros sobre el nivel del mar. Su clima, con temperaturas que oscilan entre los 5 y 20 grados Celsius todo el año, es en gran medida responsable de la fertilidad de su suelo.

Estas condiciones naturales hacen de esta ciudad de la provincia La Vega una tierra fértil para hortalizas, vegetales, flores y plantas ornamentales y, por supuesto, fresas que abastecen a todo el país.

“La Suiza del Caribe”, como también es conocida, tiene una población aproximada de 50,600 habitantes, quienes en sus venas guardan la descendencia de inmigrantes españoles procedentes de Burgos, Palencia y Vizcaya; así como de húngaros, japoneses, árabes, judíos, paquistaníes, coreanos, peruanos, ecuatorianos, chinos y brasileños, de quienes heredaron sus técnicas de siembra.

Tan diversa es la mezcla de culturas de sus habitantes como la producción agrícola. Pues este valle –el más fértil del Caribe–, es famoso por el cultivo flores y plantas ornamentales.

En su más de 30 mil tareas de producción distribuidos en los valles de Constanza, Tireo, La Culata, El Castillo, Monte Llano, La Siberia, Pinar Parejo y Valle Nuevo se producen abundantes cosechas de hortalizas y vegetales: papa, zanahoria, lechuga, apio, ajo, papa, cebolla, repollo, remolacha, ají, brócoli, apio, lechuga, rábano y otros productos hortícolas.

Aportes a la economía

Juan Marún Tactuk, director regional de Turismo, afirmó que este “Valle encantado del Caribe”, produce el 78 % de las flores nacionales y para exportación. Destacó que su producción agrícola aporta el 4 % del Producto Interno Bruto.

También se cultiva su producto estrella, las fresas de gran tamaño, como las que siembra la empresa Purama.

Rafael Collado, presidente del Clúster de Constanza, secunda a Tactuk sobre la contribución a la alimentación y a la economía del país. “En esta tierra producimos el 85 por ciento de los vegetales verdes que consumimos.

También genera puestos de empleo porque incorpora a centenares de personas que se unen al proceso de recolección, empaque, transporte y comercialización de estos productos que van al mercado local e internacional”. Algunos de estos frutos llegan tan lejos como a los mercados de Asia-Pacífico.

Recorrido experiencial

Durante una visita coordinada por el Departamento de Promoción Turística  Nacional del MITUR, los periodistas tuvieron la oportunidad de conocer los sembradíos de papa, lechuga, coliflor, pepino, zanahoria, y cebolla, cultivo que el clima favorece para que en el país haya producción aun cuando no sea su tiempo. También, las plantaciones de rábano, pepino, auyama, sukin, repollo, puerro, ajo y tomatillo, el cual da un jugo riquísimo, y maíz dulce que mantiene el equilibrio de los suelos.

En cada una de las paradas, los periodistas recibieron explicaciones relativas al proceso de siembra, buenas prácticas agrícolas, tecnología en uso y el manejo post cosecha de los productos que han implementado para lograr alimentos saludables y evitar contaminación del medio ambiente. Aprendieron, por ejemplo, que cada planta de maíz da tres mazorcas y que el cultivo del pepino lleva un proceso muy riguroso.

Por la bondad del suelo, también se cosecha café, –considerado el tercero mejor del mundo–, así como frutas exóticas de clima templado como fresas, melocotones, kiwi, kaki, manzanas, ciruelas y moras que se venden en los principales supermercados del país, explicó.

José Delio Guzmán, propietario del ecolodge Villa Pajón, afirmó que la agricultura de esta comunidad es abundante y sana, ya que se hacen grandes esfuerzos por promover el cultivo orgánico, el cual es bueno para la salud y la naturaleza.

Dijo que el sistema de fertirrigación computarizado por goteo aumenta el  rendimiento de los productos, disminuye el costo de producción y permite un ahorro sustancial del agua, en hasta un 60 %.

Favorece el turismo

Rafael Collado, presidente del Clúster Ecoturístico de Constanza (CETC), destacó que estas plantaciones se pueden observar al realizar la Ciclorruta, excursión puesta en marcha en septiembre de 2015, con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BDI), a través del Consejo Nacional de Competitividad (CNC). Esta actividad forma parte de la oferta complementaria del Agroturismo de Constanza.

Explicó que estas bicicletas tienen canastos para la recolección de frutas y vegetales por los sembradíos del valle, lo cual, además, les permite tener una interacción con los habitantes de las zonas establecidas en esta ruta: “La Ruta de Vegetales, Hortalizas y Flores”.

“Constanza sigue siendo un valle productor agrícola de importancia. Con la creación del Clúster y de estas actividades trabajamos para dimensionarlo como destino ecoturístico de calidad. La oferta es variada, tenemos el Salto de Aguas Blancas, Valle Nuevo, Las Pirámides, el santuario al Divino Niño, el Corredor Serrano, que enlaza tres destinos de montaña: San José de Ocoa, Constanza y Jarabacoa; así como buenos lugares de alojamiento y restaurantes que ofrecen comida típica de la región y otros manjares”, proclama el entusiasta promotor turístico de estas verdes y atractivas tierras.

De la cosecha al paladar

El pueblo tiene sus propias especialidades culinarias, entre las que sobresale el puré de cepa de apio. La chef Jacqueline Henríquez dijo que con estos productos se preparan deliciosas recetas como crema de cepa de apio, crema de espárragos, paella constancera, pizza de vegetales, pan de yuca al puerro y moro campesino. Para endulzar el paladar están arepa de maíz, conservas de níspero,  ciruela, manzana y moras silvestres.