Para la mayoría de los padres nuevos, dejar que alguien toque a su recién nacido sin desinfectarse sus manos primero es una historia de terror. Es algo que uno simplemente no deja que suceda. Esta mentalidad de “estar-limpio-es-mejor” a menudo se prolonga durante años; muchos padres no se atreven a dejar que sus niños se ensucien y se vuelven obsesivos con desinfectar todas las superficies. Pero un nuevo libro está diciéndole a los padres que dejen de estresarse tanto.

The Dirt Cure, de la neuróloga pediátrica de Nueva York Maya Shetreat-Klein, sostiene que el exceso de saneamiento es malo para los niños. Su libro dice que estar más en la naturaleza y comer alimentos directamente desde el suelo es mejor para el sistema inmunológico de un niño.

El libro señala que entre 1997 y 2011, las alergias alimentarias en los niños crecieron un 50 por ciento. En las zonas urbanas, el 55 por ciento de los niños han desarrollado una alergia a los alimentos antes de cumplir los cinco años. Si eres un padre, uno sabe lo difícil que puede ser proporcionarle un bocadillo a su hijo o hija de la clase que todos pueden comer.
 

Shetreat-Klein dice que mientras muchos factores pueden causar una alergia alimentaria, datos en crecimiento indican que más niños son alérgicos porque los estamos sobre esterilizando, atacando a los microbios y bacterias, lo que puede crear un desequilibrio en el sistema inmune. Cuando no hay una diversidad de microbios en el cuerpo, las células inmunes comienzan a atacar a los alimentos.

Ella también advierte contra los alimentos que son demasiado artificiales, citando estudios en los que la coloración artificial ha hecho a los niños más hiperactivos y pueden alterar sus hormonas.

En 2010, la Unión Europea requirió colocar etiquetas de advertencia en los alimentos que contienen colorantes artificiales que dicen: “El consumo puede tener un efecto adverso sobre la actividad y la atención en los niños”. Entonces, ¿qué es bueno para los niños? Frutas y verduras naturales, directos de la tierra, que son ricos en vitaminas, minerales y fibra. Nada menos que 34 estudios encontraron que una dieta rica en el consumo de frutas y verduras reduce los síntomas del asma.

La conclusión de The Dirt Cure: dejar de preocuparse tanto por los gérmenes. Deje que sus hijos jueguen en la naturaleza, donde están expuestos a las bacterias beneficiosas.

Alimentar a sus hijos con alimentos ricos en nutrientes, es decir,  porciones de frutas y verduras, evitando al mismo tiempo alimentos que son procesadas ​​o coloreados artificialmente. Al menos, es una manera mucho más divertida de vivir.