La semana pasada, Supermercados Nacional lanzó su campaña “#24enlamesa”, motivando a la ciudadanía a dejar a un lado los dispositivos electrónicos el día de Nochebuena para poder compartir verdaderamente con la familia durante tan especial fecha.

Comunicadores, artistas, influenciadores y el público en general respondieron, hicieron suyo el hashtag y se comprometieron a asumir el reto y no usar dispositivos electrónicos en la mesa.

Que se necesite una campaña publicitaria para lograr que nos separemos del celular, la tableta o la computadora durante un par de horas para cenar con nuestros seres queridos debe ser motivo de alarma, pero sobre todo de reflexión. Porque hay una realidad: mientras más tiempo dedicamos a “construir” nuestras vidas y relaciones virtuales, menos dedicamos a cultivar los reales.

Las consecuencias que puede tener esta práctica en tu vida personal y tu salud emocional no tenemos que decírtelas. ¿O sí?

Nuestro llamado es a desconectarte del mundo 2.0 para conectarte con tu realidad, tu entorno y tu gente, y  no solo en Nochebuena, Navidad y Año Nuevo. Nuestra invitación es a que lo hagas durante un rato todos los días.

Si aún no tienes claro por qué debes intentarlo, aquí  están algunos de los grandes beneficios de salirte de vez en cuando del entorno virtual.

  •  Reducción de estrés innecesario.
  •  Aumento en la concentración y la creatividad.
  •  Incremento en la claridad y la agudeza mental.
  • Noches de sueño profundo y verdadero descanso.
  •  Fomenta el balance sano entre trabajo y vida personal.
  •  Mejor actitud en general.

Hazlo posible

Como entendemos que a estas alturas posiblemente mantenerte conectado a la tecnología sea un hábito muy arraigado, te damos algunos consejos para que lo logres sin mayores complicaciones.

• Empieza poco a poco.

Si tu meta es pasar la noche de fin de año conectada con tus seres queridos más que a tu móvil, empieza hoy a separarte de él para ir al supermercado, por ejemplo, o apagálo cuando vayas a comer.

• Desactiva las notificaciones.

Así evitas que el bombillito o las alertas de mensajes y correos te distraigan y te tienten a revisar. Establece plazos para revisarlo y no lo veas hasta que haya pasado el tiempo estipulado.

• Informa tu plan a tus allegados.

Avisa a tus familiares, amigos y compañeros de trabajo que no estarás disponible a través de las redes sociales, email y los chats 24/7, sino que solo los revisarás cada cierto tiempo para que estén preparados, o con suerte, hasta para que se motiven a hacer lo mismo.

• Mantente en el momento.

¿Cuántas veces nos pasa que estamos conversando con alguien frente a frente, viendo una película, leyendo un libro y seguimos chequeando el teléfono? Haz el compromiso consciente de enfocarte exclusivamente en esa conversación, esa película o esa novela, y cúmplelo hasta que termine.

• Aléjalos un rato.

Prográmate para estar sin tus dispositivos durante 20 o 30 minutos cada tres o cuatro horas, todos los días. En ese tiempo, da un paseo, enfráscate en una tarea productiva que no involucre tecnología (organizar tu escritorio o tu clóset), haz ejercicio, o sencillamente, descansa tu mente. Déjala en blanco u ocúpala con pensamientos relajantes y positivos.