Es propio de nuestro clima tropical crear cambios bruscos en la piel. Y por estos tiempos de verano la problemática de la resequedad aumenta y afecta una de las partes más importante del cuerpo: los pies.

La especialista en dermatología y cosmiatría Kaira Vólquez Terrero, en conversación con MetroRD, dijo que  la resequedad es algo que se puede evitar usando zapatos cerrados y humectando los pies, pero que si ya este mal existe se puede optar por los remedios caseros, los cuales ayudarán en gran medida a corregirlo.

De manera que hicimos una lista de los exfoliante caseros que mayores beneficios aportan a la piel según la dermatóloga.

Aceite de coco

En varias ocasiones hemos dicho que el aceite de coco es “un milagro para la piel”,  considerado el  exfoliante por excelencia para remover las durezas de los talones y regenerar la piel.
Asimismo, este exfoliante casero tiene un alto poder antibacteriano que ayuda a combatir hongos y bacterias, responsables de provocar mal olor y pie de atleta.

¿Cómo aplicarlo?

Debes aplicar y masajear los pies con aceite de coco todas las noches; para obtener una mejor penetración, usar medias después de ponerlo y dejarlo actuar.

Crema de aguacate y guineo   

La función de esta crema de aguacate y guineo es suavizar la piel afectada para combatir la dureza y resequedad que causa el agrietamiento.

¿Qué debes hacer?

Pues tritura la mitad de un aguacate y un guineo. Se revuelve bien y se coloca como mascarilla en los talones. Se envuelven los pies en papel plástico y se deja actuar por unos 20 o 30 minutos, pasado este tiempo, enjuaga con agua tibia.

Para ver los resultados debe realizarlo todos los días o, como mínimo, tres veces por semana hasta notar los resultados.

Exfoliante de limón

Es un  exfoliante casero que elimina las células muertas y suaviza la piel áspera de los talones.
No se recomienda su aplicación en aquellos talones que están muy agrietados, ya que al ponerlo en la herida puede provocar ardor.

¿Cómo se hace?

Prepara una pasta con azúcar y limón, humedece tus pies y luego frota el exfoliante en las zonas afectadas con suaves masajes circulares.

Déjalo actuar 10 minutos, enjuaga con agua tibia y repítelo tres veces a la semana hasta obtener buenos resultados.

Baña tus pies con miel de abeja

Es el exfoliante natural que le devuelve a tus pies toda esa ternura que has perdido por la resequedad. Remojar los pies es el primer paso para aliviar la piel seca, y  los baños regulares con miel de abeja pueden ayudar a regularla.

¿Cómo lo haces?

Pues es muy fácil: mezcla una taza de miel de abeja con agua tibia o caliente, entra los pies aproximadamente por 30 minutos; raspa las partes de piel endurecida y rugosa con una piedra pómez, enjuaga los pies y se sécalos  bien.

Si están gravemente secos, lo puedes hacer por más tiempo. Las enzimas naturales de la miel ayudan a acelerar la curación y adherir la humedad a la piel. Si vas a cortar las uñas o limpiarlas es recomendable hacerlo antes, ya que estarán muy suaves después de su inmersión y puedes cortarte con facilidad.

Manteca de cacao

La manteca de cacao es una excelente opción para el cuidado de la piel pues tiene la propiedad de penetrar profundamente en los distintos niveles epidérmicos, aportando suavidad.

Es considerada la aliada número uno para el cuidado de la piel, ya que contribuye a reparar y aliviar la resequedad.

¿Cómo lo puedes usar?

Todas las noches antes de acostarte te puedes poner una cantidad generosa de manteca de cacao en los pies.