Hace un tiempo, la única forma en que una mujer podía entrar en el ring de boxeo era escasamente vestida. Gracias a Dios, éste ya no es el caso. Ahora, el boxeo está reclutando un ejército nuevo de “modelos”, entre las que están Karlie Kloss, Adriana Lima, Elsa Hosk y Gigi Hadid, todas golpeando como parte de su entrenamiento.

“Las niñas están realmente interesadas ​​en estas nuevas clases que no implican contacto directo o combates entre los participantes, mientras que en realidad lo que les permite es desahogarse. Al golpear el saco de arena, utilizan su propia energía contra ellas mismas. Y no hay peligro de que se golpeen en la cara”, dice Steven Denize, entrenador de boxeo del Club Med Gym de París.

De hecho, lejos de ser una búsqueda para aquellas personas con una racha violenta, el boxeo, es, según Denize, “una manera lúdica para relajarse y divertirse”. Tampoco las mujeres tienen que enfrentarse a las callejuelas de gimnasios carcelarias para encontrar un lugar para entrenar, con clubes de fitness regulares a los de gama alta ahora empezando a ofrecer clases de boxeo para coincidir con las expectativas de sus clientes. Estas sesiones de fitness/combate son además menos atemorizantes para aquellos principiantes que no quieren moretones, sino que sólo buscan mejorar su salud física.

De hecho, el ring de boxeo nunca ha parecido tan glamoroso. Es una de las razones por las que el gimnasio de celebridades L’Usine en París ha introducido un nuevo curso llamado “Entrena como una modelo”, una mezcla de fitness y boxeo. “Empezamos con 15 minutos de saltos a diferentes niveles de intensidad para calentar y trabajar el cardio”, explica el entrenador Steve Rupaire, que lidera la clase. El dominio de la cuerda de saltar no es tan fácil como parece, pero es una de las mejores maneras de quemar calorías. “La segunda parte de la sesión es en su mayoría sobre el aprendizaje de las técnicas de boxeo y el fortalecimiento de los músculos”, añade.

Para poner esto en práctica, un entrenamiento a dúo permite a los participantes posiciones alternas, con una persona que lleva las almohadillas y otra los guantes. “Es una buena manera de deshacerse de la tensión y reconocer tu fuerza y ​​mejorar la confianza en ti mismo, y el enfoque”, dice Rupaire. Se podría decir que es el único entrenamiento que pega con lo saludable.