Querido diario:

Recuerdo llegar a casa de mi amiga Leslie (puede que me mate por escribir esto), y encontrarla en su bata con ojos cansados y deseos de darse un baño de pies a cabeza. Es la imagen más real que he visto sobre lo que significa ser madre.

Siempre te hablan de lo bella que es esa experiencia y como mueve dentro de ti sentimientos que ni siquiera sabías existían. Desde que recibes la noticia debes tener una sonrisa de oreja a oreja, porque el mundo insiste en que es lo más hermoso que puede ocurrirle a una mujer.  

Pero cuando escucho esas palabras vuelvo a esa sala donde estaba mi mejor amiga cargando a mi amado Gael. Ella, luego de darse un rico baño, fue a buscar a su pequeño y colocarlo nuevamente en sus brazos. Seguro le dio un beso en la frente querido diario, pero estaba tan impactada, que no recuerdo que pasó después.

Es una madre ejemplar, como la mía, como la de ella, como muchas otras que han tocado mi vida. Pero lo es porque asumió el compromiso. Esa historia de hadas que cuentan brinca la parte de los sacrificios: que si las amanecidas, las veces que debes quedarte en casa cuidando de él, o que no puedes hacer lo que te gusta porque tienes prioridades.

Querido diario, aunque hubo hiperventilación por varios meses cuando me hacían la gran pregunta sobre querer ser madre, comprendí que esos retos son los que hacen de ese papel algo tan hermoso.

El entregarte 100% a otro ser viviente, que dependa de ti, que experimentes esa manera tan intensa de amar, que quieras ser mejor persona para ser mejor ejemplo, que abandones tu egocentrismo, que tu vida la dediques para protegerlo. Tiene que ser mágico.

Y también tiene que ser una decisión conciente. La responsabilidad que conlleva requiere de ese “sí quiero”, o de lo contrario serás madre a medias. Lanzarse al vacío como lo hizo la mía, abandonando los miedos, para así darle la bienvenida a esa palabra que hoy yo puedo pronunciar llena de orgullo: mamá.

Todo lo que hagas, hazlo con amor #PoderCorazon

La cinemateca de Lore. Cinco madres. Cinco moralejas

Las madres no solo dan vida, enseñan a esos niños a como vivirla. Actualmente existen muchos libros que le permiten a las mujeres prepararse mejor para ese rol. Pero las realidades pueden ser distintas, y no todo está escrito. Estas cinco películas muestran estas diferentes mujeres haciendo su mejor esfuerzo, y nos presentan una gran moraleja para todas aquellas que han aceptado el reto:

1- Stepmom:

No apta para llorones. Relata la vida de aquella mujer que decide ser parte de una familia ya creada, asumiendo el reto de ser esa segunda madre. Isabel piensa sólo en su carrera, pero debe ocuparse de los hijos de su novio.

Isabel intenta tener una buena relación, pero no lo consigue, sobretodo con Anna. A esto también se le añaden las continuas disputas entre ella y Jackie, la madre biológica. Hasta un día donde cada quien comprende el papel importante que juegan en la formación de esos pequeños. Y que es lo único que debería importar.

2- Joy:

¡Mucho drama! Esta una película biográfica que narra la historia de una madre soltera con dos hijos, Joy Mangano, quien inventó el “Miracle Mop” y se convirtió en la presidente de Ingenious Designs, LLC. Contra viento y marea el personaje central logra sacar adelante a toda su familia. Y lo hace por el sentimiento que mueve a toda madre: la protección cargada de amor.

3- Freaky Friday:

¡Un poco de humor! En esta los cuerpos de madre e hija  se cambian a causa de un encanto chino proveniente de una galleta de la fortuna. Ellas son dos personas completamente distintas. Pero esa experiencia de intercambiar papeles le abre los ojos a ambas, y resultado de esa empatía se convierten en el perfecto ejemplo de madres e hijas.

4- Room:

Muy intensa, demasiado. Ma y su pequeño hijo Jack de cinco años, viven en una pequeño cobertizo situado en el jardín de una casa. Ma ha protegido a Jack de la realidad, generando en la cabeza de Jack un mundo perfecto dentro de esas cuatro paredes. ¿La razón por la que están ahí? Ella ha sido secuestrada por “el viejo Nick” durante siete años aproximadamente. Con este filme confirmamos la potencia del amor incondicional de una madre hacia su hijo.

5- Because I said so:

¡Divertida! Es una madre sobreprotectora que ha criado sola a sus tres hijas.
Una vez casadas sus dos hijas mayores, se propone ayudar a su hija, que es la menor, a encontrar al hombre perfecto con el que compartir su vida. Juntas, descubren emociones escondidas, maduran y sacan alas. Juntas comprenden que parte de la relación madre e hija es dejar ir.