Querido diario:

“No lo hagas, que no es correcto”, me dijo mi amiga Leslie cuando le conté lo que planeaba. Ahí reconfirmé lo importante que es rodearte de personas con los valores apropiados.

Sin darnos cuenta terminamos pareciéndonos a aquellos que nos rodean. En ocasiones nos gustan las malas influencias porque nos mantienen en nuestra zona de confort. Porque la realidad es que me hubiese encantado que la respuesta de mi mejor amiga hubiese sido: “Óyeme, si te hace feliz, hazlo”.

Pero no, quien te quiere velará por ti en todo momento. Lo hará sin importar que te alejes, porque para ese alguien tu bienestar va por encima del sentimiento de su deseo de sentirse aprobado por ti.

Puedo citarte varios ejemplos mi querido diario, de amigas y amigos que desempeñan esa labor perfectamente en mi vida. Y me hace inmensamente feliz cuando quienes encabezan la lista son los miembros de mi pequeña familia. Me considero muy dichosa por eso, porque a ellos no los elegí yo. Sin embargo, son castillo fuerte en mi vida.

Pero a los que sí elegí fue a los demás. No puedes decidir sobre con quién haces química o no, pero sí puedes decidir quién se queda a tu lado haciéndote compañía. La vida es un conjunto de decisiones, y las relaciones humanas son las más trascendentales.

Ellas serán parte influyente en nuestro camino. Ese consejo en un momento de impulso, o esa palabra de aliento en medio de una prueba.

Ese sí o no, cargado de los mejores sentimientos, hace la diferencia.

Te voy a poner un ejemplo: mi relación con Dios está marcada por medios de gracia que uso en mi andar. Esos medios son amigos. Sus testimonios fueron impulso para crear. ¿Otro? Hace un tiempo, mi hermano me recordó mi frase favorita “que quede mal del otro, no de ti” en medio de una crisis.

Con esto no quiero decir, querido diario, que los demás determinarán tu vida. Eres responsable de tus palabras y acciones. Por eso, elegir a buenos acompañantes para una influencia positiva recae sobre mí.

¿Una pista para yo saber que es de los buenos? Sacan siempre lo mejor de mí.

Haz frente a tus luchas dando justo lo que pides, #PoderCorazon

La Cinemateca de Lore. Brooklyn

Esta película nominada a los premios Oscar es un drama basado en la novela del escritor Colm Tóibín.

Narra la historia de una joven (Saoirse Ronan) que decide cruzar los océanos por situaciones económicas.

Como es de esperarse en una película romántica, encuentra el amor. Pero la realidad la devuelve a su país y ahí se ve obligada a tomar una difícil decisión. Ahí descubre que nuestro hogar no es siempre el que nos vio nacer.  

Mi día a día. Una esperanza llamada María Laura

Hace unos días conocí la historia de María Laura, una niña cuyos padres lucharon durante casi 11 años por obtener el diagnóstico de su afección, pasando por múltiples dificultades. A la niña, aunque nunca habló, ni se sentó, ni caminó, no le faltaron los medios para que su calidad de vida, a pesar de su condición, fuera la mejor posible.

Me sentí muy conmovida con las palabras de Jennifer Ramos, madre de María Laura: “Lo más importante en este proceso y lo justo es que un papá siempre pueda decir, no importa cuál sea el resultado, ‘lo hice todo’” (como nos consta lo hizo Jennifer).

Con el objetivo de ofrecer ayuda a la comunidad, específicamente en la gestión del diagnóstico y tratamiento de niños con alguna condición especial de salud, sus causas y posibles acciones, ella junto a un grupo de dominicanos, ha creado la Fundación María Laura del Proyecto Esperanza. Para conocer más de esta iniciativa ingresa @fundacionmarialaura en Instagram.