Querido diario:

Una frase que escucho constantemente es “en busca de mi felicidad”. Solemos usarla como impulso para hacer lo que deseamos o entendemos que necesitamos para sentirnos bien. Y suele ser común, sobre todo, en momentos donde estamos entregando mucho de nosotros y no estamos recibiendo nada a cambio.

Pero no puedo evitar recordar siempre las palabras del pastor Miguel Núñez en una prédica, de que una de las principales razones por las que el mundo está en caos es el desorden de los valores.

¿Recuerdas querido diario, que hace unas páginas escribí sobre la importancia de amarnos a nosotros mismos? El gran mandamiento nos lo ordena: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Creo firmemente que nuestros deseos y necesidades importan mucho. No se trata de ponernos a un lado.

Aclarado esto, retomo ese mandamiento para recordar que debemos hacerlo en la misma magnitud. Por eso es que me hace ruido cuando usamos la frase “en busca de mi felicidad”. Se ha vuelto la excusa perfecta para dañar a seres queridos o simplemente no responder con la misma intensidad el amor que nos profesan.

La madre Teresa de Calcuta dijo que hay que “dar hasta que duela; y cuando duela, dar todavía más”. No llego ahí (ni por la mitad), pero me gustaría. Hay algo muy mágico en darse a los demás. Todo en equilibrio. Es más, en muchas ocasiones, cuando damos recibimos más de lo entregado.

Aparte de que la felicidad no puede ser apuntada como un fin, sino más como un camino. Es el día a día y las pequeñas cosas. Es sentirse pleno, a pesar de estar en medio de las pruebas.

No puedo llevarme al mundo de por medio y ser feliz. Eso sería egoísmo. El egoísmo es el mayor enemigo de las relaciones humanas. Aparte de que el fin no justifica los medios. Debemos estar dispuestos a ser felices, a dar de nosotros y a recibir de los demás. La vida es un bello intercambio de emociones, pero tienes que tener el corazón abierto.}

Mi día a día: “The Touchdown”. Un burger para anotar

Les confieso que la hamburguesa es mi plato preferido. Es increíble la felicidad que me da una pequeña mordida de ese manjar. Por eso no podía dejar fuera el #BurgerofTheMonth de Mustards “The Touchdown Burger”, inspirada en el Super Bowl.

Tiene alioli de maíz, nachos, queso Pepper Jack, ropa vieja, cebolla caramelizada, tocineta y pan Brioche. ¡Como para anotarse uno! Literalmente, se me hace la boca agua de pensarlo. Es más, vengo ahora...

Encuentros Cortos. Marianne Cruz

1- La mayoría te conoce a partir del Miss República, ¿Qué queda de esa Miss?

De esa Miss quedan muchísimas cosas, porque eso te forma. Muchas personas lo ven como algo banal, que no va más allá de lo importante en la vida. Sin embargo, entiendo que te forma mucho como ser humano: Cuando te trazas un objetivo, cuando los objetivos son tan marcados, cuando tienes que hacer sacrificios, cuando tienes que demostrar disciplina y tienes que ser constante con lo que quieres. Yo era tímida, y ya… Además, me encantó representar a mi país.  

2- ¿Por qué hacer la transición al mundo de las noticias?

Creo que es muy importante saber tu meta después del Miss República, porque generalmente las personas se quedan con esa meta. Y es tan rápido y tan marcado el proceso, que se nos olvida esa parte.

Quizás fue muy radical, pero no podía vivir pensando en lo que fue. Yo había hecho audiciones antes del Miss República y todo el mundo me decía que tenía el perfil. Pensé que tanta gente no podía estar equivocada. Decidí intentarlo.

3- ¿La gente fue dura contigo, cuando hiciste la transición?

(Risas) Hubo gente que fue dura por la espalda, hay otras que fueron duras de frente, otras que me dieron la oportunidad. La población dominicana me dio un apoyo extraordinario. Lo bueno fue que no pasé a un formato denso, sino a una revista informativa y la gente fue madurando conmigo en el proceso.

Alguien me dijo que “las noticias es una carrera de trayectoria”, así que entendí que es una carrera de resistencia. Todos estuvieron en mi posición.  

4- ¿Y cómo maneja tu esposo el tener una mujer bella e inteligente?

Díselo… (risas). Juanra es un hombre muy seguro de si mismo, es sumamente alegre, trabajador a decir basta, emprendedor, los dos nos sentimos muy cómodos con la persona a nuestro lado. Claro, el tiene sus tácticas.

5- ¿Y cómo combinas el ser profesional, esposa y los estudios?

¡Ha sido una locura! Digo que debí esperar para hacer otra carrera. Lo que pasa es que las cosas pasan, tú te enamoras y quieres dar ese paso.  Al principio es difícil, pero luego vas desarrollando habilidades. Confieso que, como vivía con mi mamá, antes todo era súper fácil.

Cuando tienes tu hogar, aprendes a tomar el ritmo. Y aprendes a delegar, desarrollé estrategias, como el supermercado en línea. Nadie te explica, pero preguntando aprendes.

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