Querido diario:

Un café entre mujeres es sinónimo de hablar de relaciones amorosas. “Uno sabe con quien se casa, pero no sabe de quien se divorcia”, fue la frase que recordé en medio de una conversación que se tornó profunda, sin darnos cuenta. Conversábamos sobre el poco compromiso asumido actualmente a la hora de decir el “sí, acepto”.   

Son muchas las personas que mencionan el matrimonio haciendo énfasis en la opción de divorcio. Tienen la convicción de que, si no funciona, el divorcio es siempre una buena opción. Es más, es la salida más rápida y fácil. Total,  ¿por qué ser infeliz?

Cuando doy mi parecer sobre el tema, estos personajes responden lo mismo una y otra vez: eso es porque no te has casado. Pero sí he tenido relaciones largas y excelentes ejemplos. Eso cuenta. Ya en páginas anteriores te he expresado mi concepto del amor y de cómo estas parejas me inspiran a creer en él ciegamente.

El punto es que el divorcio no puede ser una primera opción. Casarte con la idea de un posible fracaso, unirte a otra persona con un espíritu de compromiso tan débil, muy posiblemente te lleve al fracaso antes de lo esperado.

Con esto no estoy diciendo que no hay razones para tomar esa decisión querido diario, porque en ocasiones hablamos hasta de que nuestra vida corra peligro. La Biblia enseña limites para que parejas cristianas sientan libertad de tomar esta difícil decisión. Yo abrazo la de “y fueron felices para siempre”. ¡Rechazo esa palabra! Cada quien tiene sus convicciones.

En lo que sí deberíamos coincidir todos es en que debe y tiene que ser el último recurso. Eso que ponemos en práctica cuando ya no hay fuerzas. Después de haberlo intentado todo, absolutamente todo. Y que sea el amor al prójimo, más que el amor a nosotros mismos, lo que nos mueva.

Aunque nos falten fuerzas, es posible volver al inicio. Las personas se reencuentran, el amor renace, los finales pueden ser principios, las pruebas puedan fortalecer. Se puede. En ocasiones comprobamos que somos más fuertes de lo que imaginamos, cuando llega ese momento de luchar por ese amor que algún día fue.

La Cinemateca de Lore

Anuncios que mueven emociones

Hay anuncios, y luego están estos cinco que no te puedes perder. Si lloras, no es mi culpa, es de aquellos que crearon estos minutos llenos de sentimientos encontrados. ¡Yo lloré como una magdalena!

Mi día a día

Tres lecciones con mucha adrenalina

Este fin de semana estuvo lleno de eventos deportivos importantes. Siempre nos enfocamos en el resultado, pero si nos sentamos a meditar más allá de cual equipo salió victorioso, podemos aprender grandes lecciones de vida.

1- Fórmula 1: Checo Pérez ganó en Baku. Este piloto siempre ha sido subestimado, porque contaba con herramientas pero su resultado era promedio. El esfuerzo está dado frutos. ¡Hasta se habla de la posibilidad de que ocupe el asiento de Kimi en la escudería de Ferrari! ¿Enseñanza? Hay que ser persistente.

2- Final NBA: Cleveland logró lo imposible, obtener la victoria en una serie que estaba 3 a 1. ¿Qué los hizo moverse? La pasión. Y saber que toda una ciudad apostaba a ellos. ¡Ahora son héroes por ser sinónimo de esperanza!

3- 24 horas de LeMans: Porsche gana esta emblemática carrera del automovilismo. Se mantuvieron firmes, y el equipo de Toyota falló en los últimos tres minutos. ¿Qué nos confirma? Que todo puede cambiar en un abrir y cerrar de ojos. Que la carrera no ha concluido hasta que cruzas la meta.

La única forma de cambiar el futuro es trasnformando el presente. #PoderCorazon