Querido diario:

“¿Por qué tienes que ser tan radical?”, me dijo como reclamo. Para algunos será una cualidad, para otros un defecto. Todo es “según como se mire”, como me enseñaron mis amigos de Jarabe de Palo (si no has escuchado la canción, es momento de hacerlo para que entiendas el chiste, querido diario).

Sí, es cierto; soy fría o caliente, porque soy pésima viviendo algo a medias. Quizás es por mi personalidad apasionada. No es la primera vez que alguien resalta esta conducta en mí, y hoy me siento en la obligación de profundizar en la radicalidad.

Sé que Dios habla sobre su rechazo hacia los tibios. Aquellas personas que lo aceptan a medias, que viven su palabra siempre y cuando les convenga. Es una de las razones en las que me apoyo para mantenerme firme en ese aspecto de mi personalidad.  

Pero ser una persona de extremos también debe ir acompañado de cualidades como la empatía, la bondad, la misericordia. Debe haber apertura a escuchar las ideas de otros, movidos por la tolerancia. Somos humanos, no máquinas. Los absolutos no existen. Hoy puedes decir negro y mañana darte cuenta de que es blanco.

Aún más importante, esa manera de pensar o creencia es mía, querido diario. No puedo pretender que quienes me rodean tengan las mismas. Solo puedo pedir respeto por esas diferencias.

¿Y qué lugar le dejamos a la coherencia? Creemos en Dios, pero lastimamos al prójimo o estamos de acuerdo con quienes dañan a otro ser humano. Hablamos de ser movidos por el amor, pero nos pasamos la vida en busca de nuestra felicidad ignorando las necesidades de los que nos rodean.

Todos escogemos qué valores mueven nuestra vida. Yo abrazo los míos, tomando mis decisiones en base a ellos. Entiendo a quienes viven a medias, porque entonces tienen lo mejor de los dos mundos.

Pero si es movida por los sentimientos correctos, creo y defiendo los puntos marcados.

Somos seres imperfectos que necesitamos ser tolerados, pero también tolerar. #PoderCorazon

La Cinemateca de Lore ¡Propuesta indecente!

Cuando dije “no sé de qué película me hablan”, corrieron a los archivos de Netflix y le dieron a play. ¡Un clásico, Indecent Proposal! Es una película estadounidense de 1993. Trata sobre un matrimonio que está atravesando una crisis económica.

Un multimillonario se encapricha con la mujer y ofrece a la pareja un millón de dólares por pasar una noche con ella, buscando demostrar que el amor se compra. Lo que al principio parece que iba a solucionar todos los problemas de los protagonistas complica todas las cosas.

Mi día a día

Seis palabras que transforman

Buscamos la definición de seis palabras que garantizan una buena convivencia. ¡Tanta falta que nos hace! Quizás pensamos la que poseemos, hasta que leemos las definiciones de la RAE y confirmamos que hay mucho por hacer.

1- Tolerancia:

“Respeto a las ideas, creencias o prácticas de los demás cuando son diferentes o contrarias a las propias”.

2- Empatía:

“Capacidad de identificarse con alguien y compartir sus sentimientos. Sentimiento de identificación con algo o alguien”.

3- Respeto:

“Miramiento excesivo hacia la opinión de los hombres, antepuesto a los dictados de la moral estricta”.

4- Amor:  

“Sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser”.

5- Misericordia:  

“Virtud que inclina el ánimo a compadecerse de los sufrimientos y miserias ajenos”.

6- Bondad:

“Natural inclinación a hacer el bien. Amabilidad de una persona respecto a otra. Blandura y apacibilidad de genio”.