Querido diario:

Dicen que “en la vida lo único constante es el cambio”. Hace unos días me llegó a la cabeza esa frase, pero a la inversa: para logras cambios, debemos ser constantes. Según los psicólogos, para crear un hábito se necesita como mínimo 21 días. He leído artículos donde especialistas aumentan la cantidad de días, dependiendo de la costumbre que deseamos generar.

El sábado estaba camino a Inshape y trataba de encontrar una razón con peso para justificar que estuviese camino de una rutina de crossfit, en vez de en mi cama. Pensé: Claro, si no hago este tipo de esfuerzos, jamás llegaré a tener ese cuerpo tipo Victoria’s Secret (mientras existan los dulces, veo esa posibilidad lejos. Pero bueno.)

El caso de la meta en nuestra condición física es el ejemplo que siempre ponemos cuando se trata de persistencia. Pero hay otros cambios importantes que requieren de igual disciplina. Esas mejoras en nuestro temperamento, o ese miedo que queremos dejar atrás. Todo requiere de una constancia.

Piensa querido diario en ese carácter explosivo que podemos tener. Manejarlo para lograr que nuestro “yo impulsivo” sucumba ante el “yo de palabras dulces” demanda un esfuerzo por más de 21 días. Como todo, comienza con una decisión respaldada por determinación.

Esa decisión que suele venir acompañada de una motivación. ¡Algo debe llevarnos a conquistar ese fin! Hay tanto sobre nuestro comportamiento o sobre nuestro corazón, que debemos abrazar en pos de ser mejores personas.

Si estamos abiertos a conocer nuestros puntos débiles, descubriremos una y otra vez razones. Que si soy egoísta, que si soy orgulloso, que si mi relación con Dios está fría, que si mis inseguridades me arropan,o que si soy rencoroso.

Todos motivos para ocuparnos  de nuestra esencia y caminar hacia ser seres que generen luz siempre.

Y ese fin es lo que nos empujará día a día para que esos 21 días se conviertan en meses, y luego en años. Vendrán las dudas, las tentaciones, obstáculos que nos harán creer que no es posible. Pero rendirse jamás debe ser una opción.

La Cinemateca de Lore

Cinco películas con #PoderCorazon

Hay películas entretenidas, hay otras estresantes, hay algunas que te hacen suspirar y están las que te impulsan a ser mejor persona. Esas que te muestran un lado del ser humano que inspira a dar más; como estas cinco opciones que presentamos a continuación:

1- Amelie:

Es una comedia romántica francesa que narra la historia de la joven camarera, Amélie Poulain, quien descubre que en su baño hay una pequeña caja que contiene juguetes, fotografías y cromos que un niño escondió cuarenta años atrás.

Ella decide buscarlo para entregarle su caja. Al dar con el dueño y entregarle la caja, se siente inspirada por la nota positiva. De ahí nace el nuevo propósito de Amélie: lograr que las personas que están a su alrededor se sientan felices. Y eso lo combina con otro gran aprendizaje: que debemos ser tan capaces de dar, como de recibir.

2- A little bit ofheaven:

Otra comedia romántica con drama incluido trata de una mujer feliz con una carrera de publicista muy prometedora y un gran sentido del humor.

Pero su vida da un vuelco el día que acude al médico para recibirlos resultados de una rutinaria revisión médica; tiene cáncer.

Su fuerza y carácter hacen que acepte la noticia sin darse por vencida. Lo maravilloso de esta película es ver cómo es ella la persona afectada por la enfermedad, la que se convierte en el apoyo de sus seres queridos.

3- Pay it forward:

Basada en una novela, es la historia de un profesor de historia que le asigna a sus alumnos la tarea de pensar en una idea que pueda cambiar el mundo para bien, y que la pongan en acción.

Ahí es cuando su protagonista crea “la cadena de favores”,generando un fenómeno que afecta a vidas que logran ser transformadas. Demuestra que lograr un mundo mejor es posible, solo necesitamos iniciativas.

4- La vita e bella:

Una comedia agridulce, dramática,donde un judío italiano dueño de una librería debe emplear su fértil imaginación para proteger a su pequeño hijo de los horrores de un campo de concentración nazi.

Él tuvo que olvidarse de sus miedos, para poder proteger a sus seres queridos, demostrando un amor puro. Esta historia está inspirada en la vida de su protagonista y director Roberto Benigni.

5- The Pursuit of Happiness:

Esta filme biográfico trata de Chris Gardner, quien invierte sus ahorros de toda la vida en escáner es de densidad ósea portátiles que intenta demostrar y vender a los médicos. La inversión resulta un fracaso, que deja en bancarrota a la familia y, como resultado, su esposa lo deja y se va a New York. Su hijo se queda con su padre.

Y para rematar, pierde el escáner, poniendo a prueba una vez su carácter. Pero sobre todo pone a prueba su corazón, porque es el amor hacia su hijo lo que logra sacarlo adelante. Pudo hacer lo incorrecto, aún así se mantuvo fiel a sus principios.