Querido diario:

Hace unas semanas alguien me preguntó que por qué debería leer tus páginas. Mi primera reacción fue: ¿y entonces? Obvio que me traicionó un poco el ego; y luego, cuestioné la intención negativa con la que ese alguien formuló la pregunta. Hasta que llegué a lo importante que es escudriñar en mí para encontrar respuestas.

Desde pequeña me gustaba escribir, mi género era la poesía (¡Ponía sobre papel hasta las peleas con mis hermanos!). A mis quince años me regalaron un diario, entendiendo ahí la fuerza liberadora de escribir todo sobre hojas (cabe destacar que todavía tengo ese primer diario).

Entonces, cuando tengo la oportunidad de aplicar a un programa de intercambio cultural (en la entrevista me cuestionan mi amor por la escritura), me comentaron que las personas que plasman sus pensamientos constantemente es porque no son buenos enfrentando sus realidades. Obvio que defendí mi idea.

Le pedí a mi madre una cita con su amigo Samuel, psicólogo, porque tenía muchas dudas. Una de ellas era si esa afirmación era cierta. Entre los ejercicios que me asignó estaba dibujar a una mujer. Me inspiré bastante, pensando que eso haría que mi resultado fuese positivo en todo.

¿Adivina qué me dijo, querido diario? Que temía a enfrentar aquello que me causaba dolor. Así que, como comprenderás, guardé mis ganas de escribir en una gaveta y comencé a trabajar en esto y muchas otras áreas de mi vida.

Creo en la evolución de las personas. Me tocó hacer las paces antes con mis miedos, para después poder redactar en tus páginas siendo libre. Ahora eres un instrumento para organizar mis emociones, más que mis ideas.

No tengo un doctorado en psicología, ni soy coach. No soy experta en solucionar problemas. Solo soy una persona en busca de mi verdad. Soy alguien que cree que trabajar en ser la mejor versión de mí es un proceso. Y me gusta compartirlo porque quiero pensar que mis fracasos o logros pueden convertirse en la puerta perfecta para la evolución de otros.

Me parece una buena razón para que existas. Espero que para quienes te leen, también.

La cinemateca de Lore

[Que tus palabras siempre estén respaldadas por acciones. #PoderCorazon]

Dicen que las historias de amor de las películas existen solo en ese formato, sin hacer la transición a la vida real. Muchos tienen la oportunidad de vivir un romance de cine sin darse cuenta: intenso y hermoso, con altas y bajas, y un final feliz (que no siempre significa que vivirán juntos para toda la vida).  ¿Con cuál de todas estas películas relacionas tu historia?
 
1- The Notebook: La pareja de esta película tuvo que sobrellevar la distancia y el tiempo y tener en contra a las familias.  

2- Pretty Woman: Una mujer que no creía en el amor y un hombre que no había sentido el verdadero amor se cruzan por casualidad y construyen una relación que no toma en cuenta el pasado; solo el futuro.

3- metros sobre cielo: El hombre rebelde que consigue ser domado por la inocencia de una mujer.

4- The Longest Ride: Dos personas de mundos distintos, que descubren juntos que el amor está hecho de sacrificios, pero que siempre vale la pena.

5- A Little Bit of Heaven: Una mujer que ama la vida y que, a pesar de estar en medio de la prueba más grande, se da la oportunidad de amar de nuevo.

6- How to Lose a Guy in 10 Days: Aquellas dos almas libres que creen jamás serán conquistadas, hasta que caen en los pies de la química. Contra esa, no puede nadie.

7- Shall We Dance: Una pareja de más de 20 años de casados que atraviesa una crisis que lleva a la esposa a pensar que está viviendo una aventura. Al final era una de esas bajas, que se convierte en el momento más intenso de la unión.

8- Eat, Pray, Love: Esa alma perdida, que necesita estar sola, para encontrarse. Y que cuando lo hace, encuentra también el verdadero amor.

9- About Time: Este hombre que se ve forzado a entender que el matrimonio es una decisión de amarse y conquistar a la persona todos los días, como si fuera la primera cita.

10- My Best Friend Wedding: Esta historia es de una mujer que se siente muy segura de su pareja y que se da cuenta de lo mucho que la ama, cuando es tarde. Aún así, entiende que no tiene que perderlo para siempre.

Al final de cuentas, todos los amoríos pasan por pruebas, solo tenemos que amar con fuerzas y valorar lo que tenemos. Si es así, será seguro una con un final feliz. 

Mi día a día

Tres hechos sobresalientes de la semana y sus moralejas:

El medio tiempo del Súper Tazón: Cold Play, Beyonce y Bruno Mars en una sola voz, invitándonos a todos a “Believe in Love”. Dejó claro que la unión hace la fuerza y que, movidos por el amor, podemos lograr transformaciones maravillosas.

Victoria de Víctor Estrella: En el Open de Ecuador a sus 34 años, defendió su título. Aún cuando las dudas inundaban a los seguidores sobre una posible victoria, logró lo imposible. Demuestra que cuando se quiere, se puede.

Derrota de nuestro equipo en la Serie del Caribe: Como dijo Maikel Melamed en su conferencia “Más allá de tus límites”, que el fracaso es parte del camino al éxito. Ahora sabemos qué no debemos hacer. ¡En la próxima serie venimos con más fuerzas!