Querido diario:

“Te enamoraré como nunca”, le dijo a ella. Al leer esta frase quedé impactada. Tiene mucha fuerza, no puedes evitar imaginarte en una burbuja (en mi caso sería rosada, obviamente, llena de corazones, con maripositas posadas en flores, etc.).

Luego de un largo trance (lo sé, puedo ser muy cursi), entró mi parte analítica a examinar la escena. Del mundo rosa me fui hasta estudiar este comportamiento. ¿Será parte de la naturaleza del hombre, por buscar siempre ser conquistador? ¿Es posible que alguien conscientemente te enamore? ¿Qué quisiera yo que me dijeran si fuese a mí?

Me tomó tiempo llegar a esa respuesta. ¡Pero ya sé! Prefiero me digan “me enamoraré de ti como nunca nadie había estado”. O mejor aún, “nos enamoraremos como nunca”. Esas serían las palabras que me gustaría escuchar, porque al final yo siempre me enamoro como nunca.

Y en el fondo, todos buscamos eso. Dentro de una relación amorosa deseamos ser amados, valorados hasta convertirnos en ese tesoro que no se quiere perder. Que valga más ese amor, que el orgullo. Que sobren los “te quiero” y no falten los “lo siento”.

En realidad todos deseamos ser respetados, que nuestro lugar esté claro en la vida de ese ser querido. Que no tengamos que luchar por espacios, ni reconocimientos. Mucho menos sufrir agresiones. Anhelamos que nuestras opiniones cuenten.  

¿Y ser cuidados? Que nuestros sentimientos cuenten, más allá del deseo egoísta de suplir las necesidades propias. Además de aceptados con nuestras virtudes y defectos. Aún mejor, que nos ayuden a transformar esos defectos en virtudes, con paciencia.

Todo se resume a ese compromiso que se asume al decir “te quiero”. El que va acompañado de “trataré hasta el final”, aún cuando se pone turbio. Ese amor que te elige a ti una y otra vez, teniendo libertad de escoger a alguien más.

Es muy probable, mi querido diario que, si el hombre conquistador se enamora con locura, se moverá por esos principios. Entonces, ella se enamorará igual. Ahí comienza la magia.

Querer a ratos. Es egoísmo. Hacerlo siempre es amor. #PoderCorazon

Poder Corazón: Gestos que marcan el corazón

1. ¡Distintas clases de besos!

a. El papa Francisco en Roma, en la Plaza de San Pedro al rezo del Regina Coeli.

b. Shakira se dejó querer por su pareja, el futbolista Gerard Piqué, mientras presenciaban un partido.

2. ¡Miradas que hablan!

a. Channing Tatum busca tener pequeños detalles para sorprender a su esposa Jenna.

b. Los esposos y actores Chris Hemsworth y Elsa Pataky en el estreno de la película Vacation.

3. ¡Abrazos!

a. Mandela era famoso por sus abrazos. Aquí junto a la estrella Stevie Wonder.

b. Este abrazo con el alma de Víctor Dell’Aquila, en un partido de fútbol en 1978.

4. ¡A otro nivel!

a. “Si esperas hasta poder hacer todo por todos, en vez de algo por alguien. Terminarás haciendo nada por nadie”, Madre Teresa de Calcuta.

b. Malia, la hija mayor de Barack y Michelle Obama, escucha a su padre cantarle cumpleaños.