Leche de vaca

“La leche de animal en gene-ral es más adecuada para niños que adultos porque todavía tienen la capacidad de digerirlas, capacidad que los seres humanos pierden a medida que crecen”, dice el nutricionista Dr. Raphael Pérez. Y añade: “El proceso de pasteurización de la leche la hace aún más difícil de tolerar”.

Con el fin de conseguir un consumo de calcio saludable, recomienda que los adultos coman queso o yogur. “Varios estudios han demostrado que las personas que consumen una gran cantidad de leche no tienen huesos más fuertes; en realidad es todo lo contrario. Se puede comer productos lácteos, pero una vez al día es suficiente y la leche es realmente innecesaria”, dice Pérez.

Para Paule Neyrat, dietista y coautora de Naturaleza: Simple, saludable, buena, junto al famoso chef Alain Ducasse, la leche sigue siendo la mejor fuente de calcio. “Necesitamos un gramo de calcio al día y esto puede ser difícil de alcanzar sin la ingesta de lácteos. Pero si comes quesos y yogur, la leche no es obligatoria”, dice Neyrat.

Leche de cabra

La leche de cabra tiene un valor nutricional muy similar a la leche de vaca. “La principal diferencia es que es más digerible que la leche de vaca, principalmente porque contiene proteínas menos insolubles, que son difíciles de procesar para un adulto”, dice Pérez. Al igual que su primo lácteo, la leche de cabra es una buena fuente de grasa y calcio, pero por lo general tiene un sabor más fuerte y es mucho más cara.

Leche de arroz

“La leche de animal procede directamente de los animales, mientras que las leches de origen vegetal son el resultado de un proceso de fa-bricación”, explica Neyrat. “Estrictamente hablando, no puedes llamarlas leche. Son jugos de plantas, y no tienen el mismo contenido nutricional”.

La leche de arroz, por ejemplo, es así, como dice, a base de arroz. “Es alta en hidratos de carbono, ya que proviene de un cereal”, dice Pérez. La leche de arroz, que es muy fácil de digerir, contiene las vitaminas que están presentes naturalmente en el arroz, como las vitaminas A y B. “La opción más saludable de este tipo es la de arroz integral sin azúcar”, continúa el nutricionista.

Leche de soja

La leche de soja puede ser una buena alternativa pero debe utilizarse con precaución: “Yo recomiendo tomar poco. La forma en que se produce no es siempre muy limpia, y contiene fitoestrógenos, que son sustancias químicas similares a las hormonas de estrógenos contenidas naturalmente en las plantas. Se consideran disruptores endocrinos y po-dría aumentar los riesgos de cáncer de mama”, dice Pérez.

Comer tres o cuatro productos a base de soja al día puede ser problemático, pero un vaso de leche de soja o un yogurt de soya al día está bien. El valor nutricional es muy diferente al de la leche normal, ya que es un producto a base de plantas y no una leche en sí.

“Puede ser una buena alternativa si tienes que elegir un producto con suplemento de calcio”, dice.

Leche de almendras

La leche de almendras está teniendo su momento y se ha convertido en un elemento básico en el mundo hipster, de moda. “La almendra es un fruto seco que está lleno de grasas saludables, proteínas y carbohidratos. Se trata de un alimento, como la leche”, dice Pérez.

Con un ligero y agradable sabor, es probablemente la mejor alternativa a la leche normal y complacería a la mayoría de la gente, lo que podría explicar su popularidad actual.

“Sólo ten cuidado con el azúcar añadido, que puede duplicar o triplicar las calorías sin valor nutricional adicional”, dice Pérez.

Veredicto:

Para Pérez, la leche de almendra es la alternativa más agradable y saludable. “Pero si quieres comer lácteos, escoge la versión fermentada, ya que es más fácil de digerir”, concluye.

Por el contrario, Neyrat piensa que cualquier tipo de leche está bien, siempre y cuando nos mantengamos comiendo productos lácteos (a menos que tengas una intolerancia real) en forma de queso o yogur para conseguir nuestra cantidad diaria de calcio.