La vida moderna demanda que estemos presentes en muchas actividades, desde el famoso encuentro con los amigos hasta el más solemne acto social. Por eso, los diseñadores dominicanos y extranjeros se hacen nuestros cómplices y se inspiran para que siempre estemos bien puestas.

En cada desfile de la pasada edición del RDFW 2016, evento coordinado, por el diseñador Jorge Diep, se palpó esta realidad. Y es que esta plataforma que concitó la presencia de muchas personas que han hecho de la moda su gran estilo de vida regaló un sinnúmero de diseños que pueden ser usados en diversos momentos.

Pero, cuando de actividades de gala nos referimos, tenemos que mencionar al diseñador estadounidense Michael Costello y al diseñador dominicano Jorge Diep. Para una muestra, los diseños que ilustran esta crónica.

Una mezcla elegante

Michael Costello tiene en sus venas un crisol de nacionalidades. Nació en California, pero tiene orígenes italiano, húngaro, ruso y greco. Esa mezcla entre el viejo y el nuevo continente se refleja en los diseños presentados en la clausura del RDFW.

El color negro predominó en sus diseños exuberantes y hasta cierto punto pretencioso. El fucsia fue otro color elegido por este diseñador que tiene en su vasta trayectoria el mérito de que sus piezas de arte han sido lucidas por reconocidas celebridades, como Beyoncé, Kesha, Lady Gaga, Caitlyn Jenner, Rita Ora, Nicki Minaj, Katy Perry, Jennifer López, Toni Braxton, Ariana Grande y Carmen Electra. Él, junto con su hermana Stephanie Costello, diseñó los vestidos para la fiesta de la boda de Kim Kardashian.

La geometría convertida en moda

Aunque en la pasarela, los desfiles se presentaron en orden invertido, vale destacar que Jorge Diep fue el rey de la noche.

La delicadeza y laboriosidad de sus diseños dejó a todas las mujeres suspirando por llevar uno de esos vestidos en una de esas fiestas de gala, pues aunque faltan cinco meses, diciembre se acerca.

La geometría de sus diseños puso de relieve el cuidado y esmero que tiene su equipo de trabajo para que sus musas vistan al nivel de las estrellas. Al igual que Costello, el color negro tuvo su protagonismo; en esta colección, los vestidos plateados y ocres desfilaron con mucha aceptación.