El pasado Viernes Santo, la Catedral estuvo llena a capacidad. Amantes y aficionados de la música hicieron presentes para deleitarse con el Réquiem de Wolfgang Amadeus Mozart, pieza que el maestro austríaco dejó inconclusa, y que fue escogida para conmemorar el 260 aniversario de su nacimiento.

Las tiernas voces del coro niños de la Catedral marcaron el comienzo de este emocionante concierto, cuya dirección general estuvo a cargo del maestro de capilla, José E. Delmonte Peguero.

Luego de cantar “Oseh Shalom”, y “Sanctus”, cedieron el turno a la soprano Paola González, invitada especial; la mezzosoprano Glenmer Pérez; el tenor Nelson Veras y el bajo Eddison Samuel Féliz, integrantes del Coro de la Catedral, quienes cautivaron el auditorio con las piezas musicales “Hostias”, “Santus-Santo”; “Bendecido” y “Agnus Dei” (Cordero de Dios). La XXVIII versión del concierto de Viernes Santo fue auspiciado por el Banco de Reservas.