Desplazarse de manera confortable es el anhelo de casi todos. Tiempo, seguridad y comodidad son algunas de las ventajas de tener un auto propio. Por estas y muchas razones, más que un lujo, en Santo Domingo es una necesidad.

No importa si es tu primer automóvil o si simplemente es tiempo de cambiar el que tienes, la compra de un vehículo es una decisión que se debe estudiar minuciosamente.

Una mala elección puede traerte serias complicaciones financieras, e inclusive de seguridad, entre otros problemas que podrían convertirse en tu peor pesadilla.

Es por eso que antes de dar el paso definitivo debes tener varias cosas en cuenta.

Infórmate. Una de las primeras cosas que debes hacer antes de embarcarte en la compra de un automóvil es asesorarte muy bien. Investiga sobre los precios en el mercado de varios modelos que sean de tu gusto y se ajusten a tus necesidades.

También es importante indagar sobre las características, el consumo, mantenimiento y cambio de las piezas, ya que todas estas cosas pueden variar significativamente según el tipo de auto o marca.

Elabora un presupuesto. Una vez tengas claro el vehículo que deseas y necesitas, es vital hacer un presupuesto. Lo más conveniente siempre será tener un buen capital para comenzar.

Recuerda que mientras mayor sea la cantidad que desembolses para el inicial, más bajas serán las cuotas de financiamiento y podrás saldar mucho más rápido.

Debes tener presente no asumir una deuda que extralimite tus posibilidades.

Evita contraer un financiamiento por un período de tiempo muy prolongado, ya que podrías terminar pagando mucho más del costo original.

De este modo, te aseguras de cuidar tu inversión, ya que los carros son bienes que se devalúan fácilmente.

No te encapriches. Ocurre muy a menudo que el auto que deseas no es el que te conviene o se ajusta a tus necesidades. Es aconsejable que elijas el vehículo teniendo en cuenta el tipo de trabajo que desempeñas, si viajas mucho fuera de la ciudad o si debes transportar cargas con mucha frecuencia.

En ese caso, un todoterreno 4x4 o un vehículo con maletero amplio podrían andar cerca del indicado.

Otro punto es la cantidad de personas que acostumbras a transportar. Si tu familia es numerosa, una minivan, o un sedán espacioso puede ser tu mejor opción.

Si eres soltero, un automóvil grande talvez no sea lo más apropiado, ya que posiblemente por un precio menor podrías adquirir uno más pequeño y moderno.

También es importante consultar con un mecánico de confianza. No importa si el auto es nuevo o usado, siempre hay que hacer una prueba de manejo.

En el caso de ser usado, verifica que todo esté bien con el funcionamiento. Evita adquirir un automóvil que requiera de muchas reparaciones.

Evalúa los gastos adicionales. Los costos extra que genera la adquisición de un vehículo, son tan importantes como el precio de compra.

Los seguros para un carro nuevo siempre son más costosos que el de uno usado, al igual que los impuestos. Respecto al mantenimiento, asegúrate de que las piezas sean fáciles de conseguir en el mercado local.