Hay dos etapas que hacen a un vestido de firma una leyenda digna de la posteridad o un completo desastre. Sobre todo, si lo usa una famosa.

Cuando el diseñador lo crea, junto con el styling, siempre tiene una modelo en mente. Aquella que tenga ciertas facciones, o altura, etc. Esa será la perfecta para vender toda la visión y la historia que quería el creador. Ella encarnará todo lo que este quería contar, tanto en editoriales como en pasarela.

Y he ahí la razón por la que cada vestido tiene una modelo en particular, sobre todo en los desfiles.

Pero también hay un vestido para cada mujer. Y en el caso de las famosas (esto sería la segunda etapa), el estilista es quien debe adaptar el vestido que más le queda bien o representa a su clienta.

De su habilidad depende que su atuendo pueda ser ampliamente recordado (como los de las ganadoras del Oscar, por ejemplo) o sea una burla eterna.

Por esta razón, en la galería que acompaña la presente nota verán las comparaciones entre vestidos de pasarela y las famosas que los usaron. Para leer la información desde un smartphone o tablet, seleccionen "ampliar galería" y luego "mostrar texto".