Olvídate de la crema de ojo de la tienda de alimentos saludables y deja ese bálsamo de cera de abeja:  los productos de belleza orgánicos se acaban de hacer de lujo. Pero ¿quién va a gastar USD$100 en una crema hidratante natural? “Personas vanidosas como yo, que quieren productos que realmente funcionan”, dice Gwyneth Paltrow, con una risa.

La actriz ganadora de un Oscar y experta en estilo de vida saludable, que empezó con un estilo de vida limpio después de que su padre fuera diagnosticado con cáncer, acaba de lanzar una línea de cuidado de piel de alto rendimiento.

“No estaba encontrando eficacia en los productos de la tienda de alimentos saludables”, explica. “Pensé, tiene que haber una manera de conseguir productos que fueran increíbles, bellos y que no fueran tóxicos.”

En asociación con Juice Beauty y bajo el nombre de la exitosa marca de estilo de vida de Paltrow, la colección de seis productos anti-edad de cuidado de piel de Goop, se hacen con al menos el 73 por ciento de ingredientes orgánicos certificados.

Charlamos con Paltrow sobre sus productos favoritos, sus esfuerzos en conseguir un proyecto de ley de belleza limpia y los productos vergonzosos que su hija trae a casa (Sí, incluso su hija Apple no puede resistir esa ganga en sombras de ojos).

¿Qué aprendiste acerca del cuidado de la piel durante este proceso?

Lo más importante que he aprendido es lo chocante que es descubrir que  productos que he estado usando toda mi vida están llenos de químicos y sustancias cancerígenas y plásticos. Uno tiene esta idea de belleza limpia, no tóxica, pero cuando realmente empiezas a mirar lo que está permitido en nuestros productos, me galvanizo.

¿Qué producto te hizo decir, ‘Wow, tenemos algo aquí?

El facial instantáneo. Creo que uno se supone que tiene que usarlo dos o tres veces a la semana. Pero lo uso cada noche porque estoy vieja y necesito la regeneración [ríe]. Trae piel fresca a la superficie y se siente muy limpia y consistente.

¿Cuáles son tus tres mejores consejos para una piel brillante y bella?

Aparte de buenos productos, hidratación, nutrición y ejercicio. Creo que sin una buena nutrición es muy difícil tener buena piel. Después de todo, la piel dice todos tus secretos. Creo que un brillo saludable se reduce a una buena circulación, la transpiración y la desintoxicación de la piel, que es el órgano más grande del cuerpo.

Has sido una defensora de la belleza natural durante mucho tiempo. ¿Cuáles son los cambios que te gustaría ver en la industria?

Me gustaría que hubiera una fuerte reforma de la legislación en torno a ella. Es uno de esos casos en donde las grandes empresas realmente explotan al cliente para su utilidad y está realmente poniéndonos a todos en riesgo.

Cuanto más sabes sobre ello, peor te sientes al respecto. Tengo una hija y ella está obsesionada con los productos de maquillaje. Ella ama los spray de cuerpo Pink de Victoria’s Secret, y me gustaría que regulen lo que están en ellos, ya que estamos hablando de pre-púberes, púberes y niñas post-pubertad que están fascinadas por todas estas cosas, y que están llenas de cosas que están interrumpiendo sus hormonas y son muy tóxicas.

El consumidor está empezando a ser más consciente; es un movimiento impulsado por el consumidor. Hace poco firmé con [la senadora] Dianne Feinstein. Ella está introduciendo un proyecto de ley de belleza limpia, así que voy a apoyarla en eso.

¿Qué estás enseñándole a tu hija Apple sobre la belleza?

Es complicado. Hablo mucho con ella sobre lo que está contenido en un producto. A veces tiene un impacto sobre ella y otras veces no. Ella ordenó recientemente una paleta de 180 sombras de ojos de China, que literalmente costaba como USD$1.89 y yo estaba como, no sé qué decir acerca de esto, no me puedo imaginar lo que hay en ella.

Pero yo quiero que sienta su propia autonomía, entonces es un equilibrio. Nunca he sido esa madre que no tiene las galletas Goldfish y Oreo en la casa, porque entonces sé que cuando tienen libertad eso es todo lo que van a comer. Es difícil. Realmente deseo que sea más regulado, para no tener que preocuparme por ello en la medida en que lo hago.