Los países “más felices del mundo” son Dinamarca, Suiza e Islanda, dice un nuevo informe publicado por las Naciones Unidas. En el documento se destaca cuán contentos están los países miembros de la ONU sobre la base de las ganancias, estándar de vida, empleo, la salud mental y la estabilidad de la familia, cuyos resultados ayudan a los responsables políticos a crear sociedades más plenas.

El editor del informe, Profesor John Helliwell, de la Universidad de Columbia Británica y el Instituto Canadiense para la Investigación Avanzada, explica lo que sugieren los hallazgos.

¿Cuáles son las principales fuentes de felicidad este año?
Todavía hay grandes diferencias entre los países en su felicidad media, así como en la distribución de la felicidad de cada país y región. Seis factores clave siguen representando la mayor parte de las diferencias entre los países más y menos felices: el ingreso per cápita, el apoyo social, la esperanza de vida saludable, la libertad percibida para tomar decisiones de vida, la corrupción y la generosidad.

¿Qué pasa con la evaluación de los 10 países “top”?
Las evaluaciones de vida media en los 10 países del tope son más de dos veces mayores que en los países más bajos: 10 y el 7.4 frente al 3.4. De la diferencia de cuatro puntos, tres puntos se pueden remontar a las diferencias en los seis factores clave: 1.13 puntos de la brecha en PIB per cápita, 0.8 debido a las diferencias en el apoyo social, 0.5 en las diferencias en la esperanza de vida saludable, 0.3 en diferencias en libertad, 0.2 en diferencias de corrupción y 0.13 para las diferencias en la generosidad.

Las diferencias de ingresos son más de un tercio del total de la explicación, ya que, de los seis factores, el ingreso es el que está más distribuido de manera desigual entre los países. El PIB per cápita es 25 veces mayor en los países top 10 que en los 10 últimos países.

¿Qué ha cambiado en la clasificación mundial de países más felices este año?
La actualización encuentra que los 10 mejores países son los mismos que en el informe de 2015, aunque su ordenamiento ha cambiado una vez más.

¿Por qué?
Las clasificaciones muestran tanto la consistencia como el cambio. La consistencia en los de arriba se debe principalmente a que las evaluaciones de vida se basan en circunstancias de la vida que por lo general se desarrollan lentamente, y que están todos en altos niveles en los principales países. Los cambios de año en año también son moderados por el promedio de los datos de tres años de estudios con el fin de proporcionar muestras de gran tamaño. Sin embargo, cuando se han producido cambios en la calidad de vida de larga duración, han dado lugar a grandes cambios en los niveles de evaluación de la vida y clasificación. Como lo demuestran los muchos países con grandes ganancias o pérdidas de 2005-2007 a 2013-2015.

En el informe del año pasado hubo ejemplos específicos, proporcionando información a los encargados de formular políticas para alentar a las sociedades  a ser más felices. ¿Descubrieron mejoras en este caso?
Seguimos encontrando nuevas pruebas de que los tejidos sociales más estrictos, tal como se mide por medio de conexiones de confianza y sociales, proporcionan mucha mayor capacidad de resistencia ante las crisis económicas y los desastres naturales.

¿Cuáles son las otras novedades del informe 2016?
Hay dos nuevos hallazgos principales de este informe. En primer lugar, las desigualdades en la distribución del bienestar dentro de los países se han medido, con la mayoría de los países mostrando un aumento de la desigualdad de la felicidad de 2005-2011 a 2012-2015. Estos incrementos han llevado a su vez a una reducción del bienestar promedio de los países con mayor desigualdad. En segundo lugar, el informe ofrece algunas primeras medidas indicadoras para los Objetivos de Desarrollo Sostenible (SDG; por su siglas en inglés) recientemente acordados para 2015-2030, y muestra evidencia preliminar de que un mejor rendimiento en la consecución de estos objetivos es compatible con una mayor felicidad en los países con mejor rendimiento SDG.

¿Cómo va a evolucionar la felicidad en el futuro?
Las mejoras son posibles especialmente porque la felicidad se puede aumentar simplemente cambiando las formas en que las personas trabajan y viven juntos, sin imponer nuevas demandas sobre los escasos recursos. Por ejemplo, hacer algo por los demás por lo general aumenta la felicidad tanto del donante como del receptor. Incluso los desastres naturales pueden ser manejados con poca pérdida de felicidad donde las sociedades ya son lo suficientemente cooperativas. Sin embargo, lo contrario también es posible donde el tejido social es más débil, como se muestra en los casos en que las crisis económicas, los desastres naturales y la guerra han conducido a una mayor ruptura en el tejido social y en una felicidad mucho más reducida.