La experiencia da forma a muchas opiniones en nuestras vidas y ahora un nuevo estudio estadounidense halla que también decide lo que encontramos físicamente atractivo.
En un estudio reciente de mellizos, publicado en la revista Current Biology, los investigadores informaron que las diferencias de opinión son principalmente el resultado de experiencias personales que son únicas para cada individuo.
Esto significa que cuando se trata de lo que es bello y lo que no, incluso los gemelos idénticos no están de acuerdo.
“Dado que los gemelos idénticos comparten la totalidad o casi la totalidad de su información genética y comparten el mismo entorno familiar, cualquier diferencia entre ellos es probable que surja de las diferencias en sus experiencias individuales”, explica la colíder del estudio Laura Germine, del Hospital General de Massachusetts y la Universidad de Harvard.
Y añade: “En nuestro estudio, los gemelos a menudo encontraban a caras similares atractivas, pero también tenían una gran cantidad de desacuerdos, lo que significa que algo en sus ambientes únicos o experiencias individuales está impulsando las diferencias en lo que cada gemelo encontraba como atractivo. “De hecho, se encontró que el 80 por ciento de la variación en estas preferencias faciales individuales (juicios de atractivo) parecen surgir del ambiente único de una persona.”
Algunos aspectos de la atracción, sin embargo, son compartidos universalmente y pueden ser codificados en nuestros genes. Por ejemplo, las personas tienden a preferir rostros simétricos, pero más allá de estas preferencias compartidas limitadas, la gente realmente tiene diferentes “tipos”.
Estos hallazgos fueron descubiertos después de que investigadores estudiaron primero las preferencias de la cara de más de 35,000 voluntarios. Luego tuvieron 547 pares de gemelos idénticos y 214 pares de mellizos del mismo sexo no idénticos, para calificar el atractivo de 200 caras.
Las comparaciones entre los gemelos idénticos y no idénticos permitidfon a los investigadores estimar la contribución relativa de los genes y el entorno para hacer frente a las preferencias.
“Los tipos de entornos que son importantes no son los que son compartidos por los que crecen en la misma familia, pero son mucho más sutiles e individuales, que puede incluir cosas tales como las propias experiencias únicas y altamente personales con amigos o compañeros, así como los medios de comunicación social y popular, dice Germine.
Pero, ¿significa que podríamos potencialmente educar el sentido de la belleza? Germine dice que los “resultados ciertamente implican que la estética individual de cada persona –por lo menos para las caras– no se fija en el nacimiento y en su lugar se relaciona con un montón de influencias ambientales”.