La Fundación Pediátrica por un Mañana lanzó la tercera etapa de la campaña “Con tu aporte completas una vida”, consistente en la colocación de mil 500 alcancías en distintos establecimientos comerciales de Santo Domingo y Santiago, esta vez con el objetivo de ayudar a las madres adolescentes en su formación técnico profesional.

De acuerdo con la presidenta de la Fundación, María Isabel Serulle, salir embarazada a destiempo no debe ser un impedimento para adquirir formación. Agregó que por esta causa la alcancía que se utiliza en la tercera fase de la campaña muestra una imagen con una escalera amarilla, que representa la educación y una adolescente que se embaraza antes de terminar los estudios. “La idea es que esa joven pueda terminar los estudios y que al final tenga una familia restaurada”, dijo.

La titular de la fundación indicó que en la primera fase de la campaña se utilizaron alcancías de color rosado; el dinero recaudado se utilizó para la compra de incubadoras, que fueron donadas a la Maternidad Nuestra Señora de la Altagracia.

“La segunda campaña era de color azul y se recaudó para respiradores que por igual fueron donados a la misma institución”, detalla Serulle.

Para las representantes de la organización, una de las causas del aumento de embarazos en adolescentes es la falta de campañas efectivas que orienten sobre la maternidad a destiempo.

Por ello, la Fundación Pediátrica por un Mañana busca motivar a las jóvenes a través de distintos programas, además de recaudar fondos para ayudar a madres adolescentes en su formación, a través de cursos técnicos de cocina, repostería, panadería, auxiliar de farmacia, elaboración de velas, maquillaje, canto, entre otros, con el respaldo del Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (Infotep).

A través de esta fundación, impulsada por el Centro Restaurando un Mañana, unas mil 200 jóvenes en edades que van desde los 11 hasta los 24 años han sido favorecidas con esta formación para su autosustento. Las madres reciben además asistencia psicológica y ayuda espiritual. En el caso de sus pequeños son estimulados y reciben cuidados mientras sus progenitoras se forman.