Adorables, tiernos, amorosos y de una compañía inigualable, eso son las mascotas; ya sean perros, gatos o hasta loros, ellos suelen convertirse en los mejores amigos de sus amos. Y es que su presencia, además de dar color a la vida del ser humano, demuestra que los animales llegan a tener sentimientos, dando amor y calor al hogar.

Es tanto el apego y afecto que una persona llega a tener por su canino o felino, que lo trata como un miembro más del núcleo familiar. ¿Pero sabe usted que ellos también son una terapia para prevenir y combatir algunas enfermedades? Estudios científicos han demostrado que la presencia de los animales ayuda a muchas personas a superar problemas de salud.

Corazón

Una investigación de los Institutos Nacionales de Salud del Gobierno de Estados Unidos, encontró que la esperanza de vida de personas enfermas del corazón con perros resulta significativamente mayor en comparación con aquellos que carecen de una relación cercana con una mascota, independientemente de la gravedad del ataque cardíaco que hubieran tenido antes.

La razón es que una persona que tiene un perro se ve obligada a hacer diariamente una caminata de aproximadamente 20 minutos, esta cuota de actividad física marca la diferencia en cuanto a riesgos de padecer complicaciones del corazón.

Pulmones

Un estudio realizado por la Universidad de Finlandia encontró que los bebés que conviven con un perro, a largo plazo, padecen menos problemas respiratorios e infecciones en sus oídos que los demás bebés.
En la casa se reduce el riesgo de desarrollar alergias, especialmente en bebés y niños en edad temprana, quienes fortalecen su sistema inmunológico por la convivencia diaria con la mascota.

Depresión

Se dice que el perro es el mejor amigo del hombre, pues la relación que un dueño establece con su mascota es tan fuerte que al compartir tiempo con el animal, la persona libera sustancias como serotonina y dopamina, que disminuyen la frecuencia cardíaca, ansiedad y estrés del día.

Un estudio gestionado en el Departamento de Psicología de la Universidad de Miami afirma que las personas con perros son más felices y menos propensas a presentar cuadros depresivos, pues encuentran en su mascota un amigo que les brinda protección y confianza. Solo con pensar en su mascota bloquean sentimientos de soledad y aislamiento.

Embarazo

Si usted es una mujer que está embarazada o planea quedar en estado de gestación y no sabe qué hacer con su mascota, tranquila, científicos han comprobado que su perro podría ser un aliado importante durante el proceso de esperar la llegada de un bebé.

Correr, caminar y salir a tomar aire en un parque son algunas de las actividades que puede realizar junto a su amigo de cuatro patas para ayudar a su estado físico durante el embarazo.

La doctora Carri Westgarth, de la Universidad de Liverpool, quien ha estudiado los beneficios de convivir con perros en 11,000 mujeres embarazadas, llegó a la conclusión de que las gestantes amantes de los perros tienen 50% más de posibilidades de realizar entre 20 y 30 minutos de ejercicio diario que recomiendan los especialistas y, de esta manera, reducir el riesgo de padecer sobrepeso.

El amor de las mascotas

Testimonios

Lillian Shirley viajó desde la zona central de Florida a Jacksonville para tratar un problema renal. Confiando en la eficiencia de la Clínica Mayo y mientras esperaba por un procedimiento endoscópico, Shirley recibió un beneficio adicional, un inesperado visitante de cuatro patas. Un canino llegó directamente hasta ella, le permitió sostener su cara entre las manos y le mantuvo fijamente la mirada, haciéndole saber que todo estará bien.

El fervoroso visitante responde al nombre de Sunday y hace parte del programa Caninos Cariñosos, de la Clínica Mayo. En el programa participan perros especialmente entrenados, que comparten tiempo con los pacientes y los visitantes de la Clínica.

En la misma sala de espera, Wanda Aills se sentó junto a su cuñada y a otros miembros de su familia en espera de noticias de la cirugía de su hermano. Estando en el lugar, el rostro de Aills se iluminó cuando Sunday llegó, este canino caminó hacia ella y puso una de sus patas en el regazo de Aills.

“Sentí una sensación de calma. Interactuar con un perro de terapia te saca de la situación en que te encuentras, aunque sea por unos minutos. He oído hablar de la utilización de estos perros en centros que atienden personas con enfermedades terminales y me sorprendió que los incorporaran en un hospital. Pero tiene sentido, pues se dice que aliviar el estrés es el comienzo de la curación”, expresa Aills.