Diciembre es el mes oficial de los festejos. Siempre hay muchas actividades y compromisos sociales de los cuales a veces no te puedes escapar. Sin embargo, a pesar de las desveladas por tu agitada agenda social, la vida cotidiana continúa y debes ir al trabajo, la universidad o alguna reunión importante.

Pero cuando despiertas temprano, luego de la celebración de la noche anterior y te ves al espejo ¡Oh sorpresa! Pareces recién llegada de la tercera guerra mundial.

Tu rostro, que es tu mejor carta de presentación, no luce tan radiante como de costumbre, entonces es justo ahí cuando quisieras que el tiempo se detuviera para que ningún mortal te viera. Tranquila, no hay por qué perder la calma, existen unos trucos de belleza que te harán lucir fresca como una lechuga.

  •  Lo primero es que jamás olvides la regla de oro: desmaquíllate antes de dormir, no importa que tan cansada llegues. Esto te ayudará a evitar que se tapen los poros, tu piel respirará mejor y se regenerará de forma más efectiva mientras duermes.
  •  Al despertar, lava muy bien tu rostro. Es posible que tus ojos y hasta tu cara estén un poco hinchados, por no haber dormido bien. Puedes usar un poco de hielo envuelto en una toalla limpia para bajar la inflamación. Otro excelente aliado es el pepino; unas rodajas frías  en los ojos te ayudarán a combatir su aspecto cansado.   
  •  Usa una crema hidratante según tu tipo de piel, para contrarrestar los efectos de resequedad y espera que se absorba completamente. Luego, manos a la obra para disimular las ojeras que delatan tu desvelada. Aplica un corrector y una base para dar uniformidad a tu cutis.
  •  Para el maquillaje de los ojos, evita a toda costa las sombras oscuras. Usa colores claros que iluminen tu mirada y te hagan ver natural. Alargar tus pestañas con mascara te ayudará a lucir más despierta. ¡Ah, por supuesto no olvides las cejas! Péinalas bien para mantener la armonía en el rostro.  
  • En cuanto a los labios, usa un brillo natural o píntalos con colores rosa, esto hará que luzcan más carnosos.
  • Tan importante como tu cara, es tu cabellera. Lávala para eliminar la grasa o los estragos causados por el sudor. Otra opción es humedecerla un poco, si usaste espuma o gelatina en la noche, y recogerla en una cola alta. También puedes hacerte un moño sencillo, que te haga ver relajada y sofisticada.
  • Como la belleza empieza desde adentro hacia afuera, debes tomar mucha agua. Asegúrate de llevar un envase con agua para hidratarte todo el día.