Si se ve demasiado bueno para ser cierto, es que probablemente no lo sea. Y eso sí que se aplica en el maquillaje. Sobre todo, cuando el auge de marcas como Benefit, los labiales de Kylie Jenner, Mac, Kat Von D y Jeffree Star, entre otras, han llegado a cimentarse gracias a las redes sociales y a los famosos que las representan.

Son famosos los artistas que han surgido desde la web, como Laura Sánchez o Sebastien MUA, entre otros. Y por supuesto, que existan blogs como Temptalia, –el oráculo web más popular en cuanto a recomendaciones– o tan solo el hasthag #makeup en Instagram, que da más de 100 millones de resultados en esta red social, es prueba de que ahora es más fácil acceder a las tendencias y a los productos. De ahí que, un negocio como la piratería siga siendo lucrativo y que a pesar de tantos esfuerzos por parte de los gobiernos  y de organizaciones de comercio.

Y si están felices por adquirir en un mercado de las pulgas o en Internet el último labial de Kylie a un precio más bajo que el original (29 dólares), este es falso. Lo mismo pasa, por ejemplo, con un labial de Mac, cuyo precio es de 16 dólares. ¿En qué puede radicar la diferencia si hasta en el empaque se ven iguales?  Solamente en que los componentes que hay en cada producto pueden matarlos. Esto no es un bolso Gucci falso que se echan en el brazo. Esto es algo que se aplican en su cuerpo y tiene componentes como el arsénico, el mercurio, heces humanas y orines de rata, entre otros.

Todos, hallados en los test que el FBI hizo en 2014 al encontrar en Estados Unidos toneladas de maquillaje falsificado de Mac. Pero en otros países también han tomado medidas: en el Reino Unido, el año pasado, se lanzó una alerta similar al hallarse 4,700 toneladas de maquillaje falso de la misma marca. Las autoridades italianas, por su parte, lanzaron en la web un documento donde exponen todos los peligros a los que se enfrenta el consumidor al  ser usuario frecuente de estos productos. Infecciones en los ojos, dermatitis, acné, eczema, daño en los órganos internos.

Esas son algunas de las consecuencias que trae el hecho de exponerse a estos productos, que, según los registros fotográficos, se producen en condiciones sanitarias paupérrimas y muchas veces con sustancias carcinógenas que no han sido aprobadas por las autoridades de cada país. Y que por supuesto, también afectan su economía, como en Estados Unidos. El FBI reportó que esta modalidad de comercio hacía perder 188 millones anuales a la industria americana de belleza y que también financiaba a grupos criminales.

En Internet nadie sabe nada

Ahora bien, aunque varias marcas de prestigio son aliadas de las autoridades para detener cargamentos y para que páginas como Amazon o eBay rechacen a vendedores de estos productos, Internet sigue un terreno virgen para la mercadería pirata y hay muy poca regulación a nivel general.

De hecho, en China, hogar mundial de la falsificación (el 90% de las réplicas a nivel planetario se hace ahí, según la Coalición Internacional de Antifalsificación), las autoridades en 2014 recibieron 77,800 quejas sobre órdenes donde el producto no era igual al que la foto ofrecía. Un 357% más que en 2013.

Eso, sin contar las páginas web de “scammers donde el cliente pide un producto en apariencia de marca o una réplica atractiva y termina con un producto totalmente inferior a lo prometido o muchas veces sin nada o con algo distinto a lo que se ha pedido. Y nadie responde.

¿Qué hacer ante estos casos?

Mirar muy bien de dónde salen los productos y a quién le compran. Y sobre todo, recordar que si es barato y originalmente es muy caro, algo sucio está detrás de su nuevo labial de “marca”.

Q&A

“Con un producto falsificado ninguna garantía existe”

Lina Toro MUA

Embajadora de marca, Pai Pai, SweetPea & Fay, Experta en Maquillaje y Editora de Belleza en Fashion Radicals.

¿Cómo identificar el maquillaje pirata en el resto de los empaques de los productos?

Las variables se dan según el producto. Mientras hay copias que se ven casi idénticas, hay otras que se delatan más. Por ejemplo, los labiales falsos de Dose of Colors son más complicados de diferenciar porque lo que los delata está  al abrirlos y muchas veces al hacer una compra en una tienda de Instagram no puedes saber cómo se ven adentro y externamente son muy parecidos. Por eso, lo ideal es simplemente no arriesgarse y no comprar en tiendas de Instagram, Facebook o paginas que no estén autorizadas como distribuidores oficiales.

Mucha gente piensa por ejemplo que es seguro comprar maquillaje en sitios como Amazon o eBay, pero esto es falso, porque de hecho la mayor parte de las copias chinas terminan en estas páginas. Lo que hacen algunas de estas tiendas para que la gente no sospeche y vea calificaciones positivas, es que compran producto original y pirata y lo mezclan de modo que te puede tocar algo falso o algo original al momento de hacer la compra.

Y así, por cada mala calificación encuentras una buena. De esta forma se salen fácilmente con la suya y nadie sospecha.

Otra característica que delata mucho los productos falsos es un aroma a químico. En las sombras particularmente es la forma más fácil de saber si son falsas, si huelen a algo y se supone que no deben oler a nada, es seguro que el producto es falso.

¿Cuáles son los productos de maquillaje que más se falsifican?

Ahora, por tendencia, diría que en primer lugar los labiales líquidos de acabado matte, sobre todo marcas como Kylie, Jeffree Star, Anastasia y Limecrime. En sombras lo que más se falsifica porque es lo que más se vende es la paleta de sombras “Modern Renaissance” de Anastasia, las paletas de Kylie y las sombras de Urban Decay de la línea “NAKED”.

Pero, por regla general, se falsifica todo producto de maquillaje que se vuelve “best seller”. Los chinos saben que la mejor forma de hacer copias cada vez más parecidas es usar los recursos originales de las fábricas autorizadas, porque por ejemplo, ciertas marcas como Anastasia producen ciertos productos en China  y lo que hacen los falsificadores es infiltrarse para robar los artes de los empaques y conseguir productos originales que luego tratan de igualar en los laboratorios.

Hay que tener claro que no todo los que se produce en China es malo o es falsificado.  Como explico anteriormente, hay fábricas auténticas de marcas reconocidas que funcionan con todos los estándares de salubridad cumpliendo con todas las certificaciones de un producto para venta al público.

También hay empaques originales y producto original. ¿De dónde vienen estos productos que luego se venden tan baratos y cuál es su peligro?

Pueden ser desde productos robados de las fábricas oficiales, como pasó este año con Jeffree Star, que se le metieron a la bodega y le robaron una gran cantidad de mercancía que sin duda fue a parar al mercado negro; como puede ser productos sacados de una basurera de tiendas como Sephora o Ulta bajo una modalidad que se llama “Makeup Dumpster Diving” en la que la gente saca productos de la basura que han sido botados o porque están vencidos o tienen algún imperfecto. Mucha gente incluso vende sus cajas de hallazgos y la gente las compra sin saber su origen verdadero.

Sea cual sea la forma en que se filtran estos productos originales con sus cajas originales a precios tan bajos, es clarísimo que no son seguros ni mucho menos recomendables porque su origen proviene de algún tipo de crimen: sea un robo literal o una farsa comercial como la que constituye sacar un producto de una basura y que legalmente ya no está en condiciones de venderse para luego comercializarlo.

¿Cuál es la garantía con la que vienen los productos de maquillaje?

La garantía solo la da el comprar en una tienda autorizada o en un distribuidor autorizado y en el caso de Estados Unidos y Europa esto consiste en que si te da alguna alergia, reacción adversa o simplemente no estás satisfecha con la calidad del producto, te devuelven tu dinero o te cambian el producto.
Con un producto falsificado ninguna de estas garantías existen.