1- Comenzamos separando los pies al nivel de los hombros y manos al lado de nuestro cuerpo.

Pensando solo en nuestra respiración, alineamos nuestro cuerpo, buscando el centro. Aguantamos la posición por 10 respiraciones.

2- Al inhalar colocamos las manos en la cintura y depositamos todo el peso del cuerpo en el lado izquierdo levantando la pierna derecha, formando un ángulo de 90 grados con relación a la pierna izquierda. Mantenemos la posición por 10 respiraciones, moviendo en círculo los tobillos.

3- Inhalamos y llevamos los brazos hacia arriba, manteniendo la espalda derecha y el pie derecho en 90 grados. Lentamente llevamos el pie derecho hacia atrás bajando las manos simultáneamente, manteniendo la espalda derecha, los brazos, el torso y la pierna derecha en línea perpendicular a la pierna izquierda (soporte). Aguantamos la posición por 10 respiraciones.

4- En la última exhalación bajamos los brazos y el torso, subiendo la pierna derecha (manteniéndote siempre en línea). Apoyamos la mano izquierda en el piso, y llevando el hombro derecho hacia atrás, subimos el brazo, abriendo el pecho y llevando la mirada hacia arriba.

Mantenemos la posición por 10 respiraciones, bajamos la pierna derecha y el brazo derecho hacia el suelo. Al inhalar nos incorporamos, exhalamos y repetimos hacia el otro lado.