Ya sea en la ciudad, en la playa o durante una ruta de senderismo en la montaña, cuando se toma el sol la piel queda expuesta a una luz demasiado intensa.

Es muy importante protegerse adecuadamente para evitar quemaduras y prevenir el cáncer de piel.
El sol nos proporciona una serie de efectos beneficiosos para nuestro cuerpo: acción antidepresiva, vitamina... Pero también efectos perjudiciales que debemos evitar: envejecimiento cutáneo  (manchas, arrugas) y cáncer de piel.

Sin una protección adecuada, el resultado suele ser una quemadura que provoca desagradables síntomas, como ardor, sensación de calor y picor.

La quemadura solar puede afectar a muchas áreas del cuerpo, e incluso puede llegar a producir síntomas generales como fiebre, náuseas y problemas circulatorios.

Sin embargo, las lesiones provocadas por el sol pueden evitarse de forma sencilla si la exposición al sol es segura y se siguen algunas recomendaciones básicas.

Hidratarse es necesario

Con las altas temperaturas es fundamental reponer el líquido que se pierde, además de utilizar protección solar para evitar que el sol y la deshidratación cause estragos en nuestra piel.

Mientras se practican actividades al aire libre, como montar en bici, leer o pasear por la playa, es bueno tomar el sol. Sobre todo, si estas actividades se realizan por la mañana o por la tarde, evitando así la exposición al sol durante las horas centrales del día (de 12 del mediodía a 3 de la tarde).

Para lucir una piel bonita y sana durante el verano, los dermatólogos aconsejan que las personas adopten la iniciativa de tomar de dos a dos litros y medio de líquidos diario.

Esto tomando en cuenta que en la época de verano con el aumento del calor, la humedad o tu nivel de actividad física, puedes necesitar beber más agua de la necesaria en tus días comunes.
Toma líquidos a lo largo del día, incluso aunque no tengas sed, ya que esta sensación aparece cuando existe cierto grado de deshidratación.

Si vas a andar por mucho tiempo en la calle, lleva a mano una botella con agua para no forzar a tu organismo a sufrir deshidratación.

Cuidar nuestros ojos

La Semana Santa está aquí, esos días de exposición solar se acercan y necesitamos unos buenos lentes de sol, no solo porque nos darán más personalidad y elegancia, sino porque debemos proteger nuestra vista de los rayos UV.

Muchas veces nos preocupamos por cuidarnos la piel, el cabello, las uñas y olvidamos proteger nuestros ojos.

Además de en la piel, los rayos del sol pueden producir quemaduras y lesiones en los ojos. El resultado pueden ser daños en la córnea y en la retina que pueden llegar a ser irreversibles.
Usar gafas de sol es una medida de protección fundamental para evitar los efectos negativos del sol en los ojos.

También es recomendable utilizar gorras para proteger la cabeza y utilizar protectores solares para cuidar nuestra piel en este verano.