1.- Presupuesto unificado

Suele pasar: la ostentación o el ahorro extremo se hacen presentes a la hora de regalar en la oficina. En caso de tratarse de un “angelito”, es mejor que acuerde con los compañeros un presupuesto para los regalos que se adapte a todos los bolsillos. Así se evitarán dolores de cabeza.

2.- Nada personal

A menos de que seas muy amigo de la persona a quien piensas hacerle el regalo, no compres artículos que crucen los límites impuestos por él mismo. Evita desde los perfumes hasta ropa interior (o artículos que sonrojen hasta al menos mojigato). 

3.- Vino y chocolate

Este es un clásico de diciembre y tal vez el recurso más usado por olvidadizos. Sabemos que los ves como una apuesta segura, pero hay mejores opciones, como productos gourmet a buen precio. Más aún si se trata de tu jefe, debes entregar un detalle que vaya más allá de lo obvio.

4.- Considera sus gustos

Si se trata de alguien a quien no conoces muy bien, hay señales que te pueden indicar qué regalarle a esta persona en específico. No las pases por alto. Es muy desalentador recibir un regalo que claramente es opuesto a lo que te interesa.

5.- No a los regalos genéricos

Dentro de esta temible categoría se encuentran medias, ropa de cama, pañuelos... No hay nada peor que regalar artículos con los que tus compañeros y tu jefe se topan todos los días.

Sé creativo, y opta por algún detalle más original dentro del mismo presupuesto.